El caso de Roxana Segovia, la militante libertaria que fue detenida el pasado miércoles, en la previa de un acto oficial del gobernador Osvaldo Jaldo en la localidad de Graneros, por haber gritado la consigna “¡Viva la libertad, carajo!”, tuvo repercusión nacional y sigue generando reacciones en nuestra provincia.
El candidato a diputado nacional de La Libertad Avanza Tucumán, Federico Pelli, no dudó en comparar la actuación de la Policía tucumana con el accionar represivo de regímenes autoritarios presentes en países como Venezuela, Nicaragua o Cuba, por lo que exigió públicamente la renuncia del jefe de la fuerza, Joaquín Girvau y otras medidas.
Pelli recordó que Segovia fue detenida minutos antes del inicio del acto de inauguración de un puente encabezado por Jaldo en Graneros. Dijo que la mujer se presentó espontáneamente con una bandera argentina para expresar su postura política y, en un momento determinado, gritó “¡Viva la libertad, carajo!”, una de las frases que frecuentemente utiliza el presidente Javier Milei y que se convirtió en una consigna de su espacio político. “La respuesta fue inmediata: una sección de la Policía de Tucumán llegó al lugar y procedió a detenerla, tratándola de forma violenta”, contó Pelli.
El dirigente opositor aseguró que a Segovia “la subieron al patrullero como si fuera una delincuente, como si fuera un narcotraficante”.
Además, contó que antes de que se lleven a Segovia, los policías habían detenido a otras mujeres que estaban con niños debido a que protestaban por mejoras salariales. “Esto es gravísimo”, señaló.
En el caso puntual de la militante libertaria, Pelli insistió en que la mujer había acudido al evento “con el único propósito de manifestarse libremente, tal como lo permite cualquier democracia”.
“Al estilo Venezuela”
El candidato denunció que el accionar policial fue desproporcionado y negó que la actitud de Segovia, de gritar una consigna libertaria en un acto del gobernador peronista Jaldo, haya sido una provocación política. “No fue una provocación, porque si no estamos en límites ya venezolanos, nicaragüenses, cubanos... Si uno no puede gritar algo, en un acto público, estando a 15 metros del gobernador, no hay ningún tipo de riesgo. La mujer no estaba con un palo ni con un arma, simplemente con su voz y una bandera”, subrayó.
Según Pelli, la detención de Roxana Segovia es un ejemplo de lo que considera una tendencia creciente en Tucumán. “Nosotros creíamos que la inestabilidad institucional de Tucumán llegaba a ciertos límites, que era vergonzoso el sistema de votación electoral, pero nunca imaginamos que este tipo de acciones iban a llegar a Tucumán, al estilo Formosa, al estilo Venezuela, al estilo Cuba. En esos países sí sucede eso”, recalcó el referente libertario.
El dirigente libertario, experto en seguridad, contó que Segovia estuvo detenida varias horas y se le abrió una causa judicial antes de ser liberada. Esta actuación de la Policía, según Pelli, parece haber tenido como objetivo amedrentar a la mujer y evitar futuras expresiones de protesta. “Le pintaron los dedos como se dice habitualmente, y la alargaron como una forma de amedrentarla: ‘Che, no vuelvas a gritar, porque te guardamos otra vez’. Y lo peor es que ahora tiene un antecedente”, advirtió.
Contra el jefe de Policía
Frente a este episodio, el candidato a diputado no dudó en exigir la renuncia del jefe de Policía, Joaquín Girvau, así como también una sanción ejemplificadora para los efectivos que intervinieron en el caso de Segovia. “Nosotros nos pusimos a disposición de ella, pusimos abogados por si hay consecuencias, pero más allá de eso, exigimos la renuncia del jefe de Policía porque nos parece que es el responsable del accionar de la fuerza”, agregó.
Para el dirigente libertario, la Policía tucumana demostró prácticas que se asemejan a las de un “régimen de fuerza”, más que a una fuerza de seguridad ciudadana. “Claramente, parece una policía de régimen, una máquina de opresión al servicio de un pequeño grupo político”, insistió.
Pelli sostuvo que “lo de Graneros es una aberración más de muchas que suceden en materia de seguridad en Tucumán”. Y agregó: “El problema es que, muchas veces, estos abusos policiales no salen a la luz. Si no lo ponemos en la lupa, quedaría como una más de las que pasan en los pueblos”.
Repercusión nacional
El caso de la militante detenida en Graneros tuvo una fuerte repercusión en medios nacionales, donde se reflejaron críticas al “accionar desmedido” de la Policía de Tucumán.
Segovia fue entrevistada por el canal TN, donde relató la situación que le tocó vivir y dijo que su única intención era manifestar su postura política de manera pacífica.
“No me acerqué mucho, me paré y levanté mi bandera de Argentina. Grité '¡Viva la libertad, carajo!', y de inmediato vi que se acercaba un oficial armado. Me dijo que debía salir del lugar porque iba a ser detenida. Yo le respondí: ‘¿Por qué? Si yo no hice nada, solo expresé lo que siento, estamos en democracia, puedo hacerlo'”, explicó.
Segovia dijo que no entendía el motivo de su arresto, ya que, según ella, no había incitado violencia ni agredido a nadie. “Fue solo una expresión de lo que siento. No entiendo por qué me detenían. Estábamos en democracia”, añadió.
La mujer relató que lo que comenzó como una simple manifestación pacífica se transformó en una situación de tensión cuando la policía la rodeó. "Me empujaron, me subieron a la patrullera a los empujones, y mi sobrino quedó llorando. La gente en la calle no entendía por qué me llevaban detenida si yo no había hecho nada", relató Segovia. Según su versión, la policía fue agresiva, y durante el traslado le intentaron quitar el teléfono celular. “No les entregué el celular, porque yo no estaba cometiendo ningún delito. Entonces, grabé un video y se lo pasé a mi hijo en Buenos Aires, pidiéndole que lo subiera, ya que no sabía qué me podía pasar”, agregó.
Una vez en la comisaría, la situación no mejoró. “Me mantuvieron tres horas en la comisaría, amenazándome constantemente. Me decían que apagara el celular y que, si no lo hacía, me lo quitarían. Me preguntaron si tenía antecedentes, me amenazaron con dejarme presa”, detalló.
Segovia también mencionó que, durante su estadía en la comisaría, otras mujeres detenidas fueron tratadas de manera similar. “Nos hicieron firmar un acta, nos pusieron contra la pared y nos sacaron fotos como si fuéramos criminales. Realmente, me parece un exceso total”, sostuvo. Además, relató que le dieron una advertencia al salir: “Nos dijeron que ‘no gritáramos más ‘¡Viva la libertad!’ y que dejáramos de andar haciendo comentarios en los actos”.