
Por primera vez desde el comienzo de las protestas masivas a fines de 2025, el Gobierno de Irán dio números oficiales de las consecuencias que causaron las violentas represiones contra los manifestantes. El régimen reconoció que hubo muertes, y en gran cantidad.
Según confirmó un funcionario iraní -que se mantuvo bajo el anonimato- a Reuters, alrededor de 2000 personas fallecieron en las protestas que llevan ya varios días en el país asiático, y que encontraron una brutal respuesta por parte de las fuerzas de seguridad.
Según señaló este funcionario, murieron tanto efectivos policiales como manifestantes, aunque no dio mayores detalles. Además, aseguró que los responsables de estas muertes fueron supuestos "terroristas", algo sobre lo que tampoco se explayó.
Las protestas comenzaron en Teherán, capitán iraní, el 28 de diciembre de 2025, y en un principio tenían como fundamento principal el malestar de los comerciantes por la alta inflación y la caída del rial. Pero con el correr de las horas, se transformó en una revuelta contra el regimén de los ayatolás, que gobierna Irán desde 1979, y los incidentes se trasladaron a otras partes del país.
Mientras tanto, más de 10.700 personas permanecen detenidas a lo largo de todo el país, y muchas de ellas podrían ser condenadas, incluso, a pena de muerte. Así lo confirmó Ali Alghasimehr, principal funcionario judicial de Teherán.
Según declaró Alghasimehr, algunos casos vinculados a las protestas en curso han sido enviados a tribunales con cargos que incluyen “moharebeh”, un término que significa "hacer la guerra contra Dios", y que bajo la ley iraní que puede conllevar la pena de muerte.
"La judicatura provincial de Teherán tiene plena disposición para tratar estos casos", aseguró el funcionario judicial, que calificó de "terroristas" a los acusados que se enfrentarán a la Justicia local.
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