
Desde la ventana del Palacio Apostólico, el papa León XIV manifestó este domingo su profundo dolor por los persistentes ataques de Rusia contra Ucrania y lanzó un llamado a la comunidad internacional para redoblar los esfuerzos diplomáticos que permitan poner fin al conflicto armado.
Durante el rezo del Ángelus, el Sumo Pontífice denunció que la ofensiva rusa, que en los últimos días provocó la destrucción de infraestructura energética clave, dejó a miles de familias sin calefacción en medio del invierno europeo, exponiendo a la población civil a condiciones extremas. “La prolongación de las hostilidades amplía la fractura entre los pueblos”, afirmó, en un mensaje cargado de preocupación por las consecuencias humanitarias de la guerra.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, León XIV hizo especial hincapié en el impacto que los ataques tienen sobre la vida cotidiana de los civiles, particularmente de los sectores más vulnerables, que padecen la falta de servicios básicos tras los bombardeos. En ese sentido, subrayó que la violencia no solo destruye ciudades, sino que también profundiza el odio y la división entre las naciones.
En su mensaje, el Papa también se dirigió a los jóvenes de la Acción Católica de Roma, a quienes exhortó a convertirse en “activistas de paz” en su vida diaria. Les pidió evitar la violencia tanto en los gestos como en las palabras y comprometerse con una cultura del diálogo y la solidaridad.
Finalmente, el pontífice cerró su intervención con una frase que sintetizó su mensaje pastoral y político frente al conflicto: “El mal se vence solo con el bien”, reafirmando la postura histórica de la Iglesia en favor de la paz y la resolución pacífica de los conflictos internacionales.