
La carrera electoral en la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) ingresó en una fase de máxima tensión. A la ofensiva política que busca bloquear una eventual nueva candidatura del rector Sergio José Pagani, se sumó en las últimas horas un planteo judicial que eleva el tono de la disputa y pone en jaque la validez misma del proceso.
El nuevo escrito, presentado en el marco de la causa que cuestiona la constitucionalidad de una eventual reelección, solicita al Juzgado Federal N°2 una resolución urgente. El argumento del abogado Gonzalo Casas, en representación de los candidatos Miguel Cabrera y Virginia Abdala, es concreto: la UNT ya inició la recepción y tramitación de candidaturas para el Rectorado, lo que podría tornar “abstracto e irreversible” cualquier fallo posterior si no se actúa de inmediato.
Según el planteo, existe un “peligro real” de que se oficialice una fórmula que incluya a Pagani para un tercer mandato consecutivo, lo que -afirman- violaría los artículos 17 y 190 del nuevo Estatuto universitario. En ese sentido, los demandantes insisten en la necesidad de una medida cautelar de no innovar que impida avanzar con candidaturas cuestionadas hasta que se resuelva el fondo del asunto.
El escrito advierte que permitir la inscripción y trámite de una eventual candidatura del actual rector “contaminaría el proceso electoral desde su inicio” y podría generar un daño “de difícil o imposible reparación ulterior”. Además, vincula el conflicto con principios más amplios, como la seguridad jurídica, la igualdad ante la ley y la autonomía universitaria.
La presentación también subraya un punto clave: el derecho a la tutela judicial efectiva. En esa línea, sostiene que no alcanza con la apertura de la instancia judicial si la resolución no llega a tiempo para evitar la consumación de los hechos que se intentan impedir. Con el calendario electoral en marcha, ese riesgo —afirman— ya es inminente.
En paralelo, el propio avance del cronograma electoral confirma el escenario de urgencia. Entre las pruebas aportadas, los actores incluyeron la inscripción de su propia fórmula como evidencia de que el proceso ya está en curso.
Así, el conflicto en la UNT suma un nuevo capítulo que trasciende lo político y se instala de lleno en el terreno judicial. Mientras la oposición busca cerrar el paso a una nueva postulación de Pagani, la definición queda ahora en manos de la Justicia, que deberá resolver contrarreloj si interviene para frenar el proceso o permite que la disputa se dirima en las urnas, aun bajo cuestionamientos.