
La mortalidad infantil volvió a aumentar en la Argentina, según datos oficiales. El motivo guarda relación con la falta de fondos y la desatención de programas sanitarios, según alertó el diputado nacional Pablo Yedlin, presidente de la comisión de Salud.
El tucumano expuso los datos del primer año de gestión del presidente Javier Milei. Allí se refleja que la tasa de mortalidad infantil subió a 8.5 por cada 1.000 nacidos vivos, "un retroceso de 5 años en la tendencia".
"Esto se da en forma desigual entre las distintas provincias, en el componente neonatal (muertos en el primer mes). La principal causa en este componente es
la prematurez (es decir los bebés que nacen antes de tiempo, con bajo peso) y las malformaciones congénitas tratables como las cardiopatías congénitas. Es un valor para preocuparse y para volver a jerarquizar la red de atención perinatal, las maternidades seguras, el control de embarazo, la atención de los prematuros en unidades de cuidados intensivos con 'cantidad y calidad' suficiente de profesionales, con insumos suficientes y una red de derivación federal para mayor complejidad", enumeró el tucumano.

El cuadro exhibido muestra que Tucumán también presenta un aumento en la tasa de mortalidad infantil. La provincia pasó del 8,8 por cada 1.000 nacidos vivos en 2023 al 10,2/1.000 durante 2024. Aún así, se mantiene por debajo de los picos de 2014 y de 2019 (13,3/1.000).
"Sin una lectura correcta en este camino esto va a empeorar", alertó Yedlin sobre las políticas de salud pública que dispone la gestión de La Libertad Avanza.

El diputado también advirtió sobre la atención a las madres. "La razón de mortalidad materna del primer año del gobierno de Milei ha subido a 4.4/10000, un retroceso de 14 años (salvo la pandemia). La inequidad entre provincias es muy preocupante. Las causas más comunes son las obstétricas directas, trastornos hipertensivos, sepsis, hemorragias, luego los que se deben a patologías previas de las madres (indirectas), y por último las muertes aún relacionadas al aborto (a pesar de la ley)", precisó.

Afirmó que el Gobierno debe potenciar programas para "evitar el embarazo no intencional, evitar el embarazo adolescente y el correcto control del embarazo". "La atención del parto (o eventualmente cesárea) en lugares con condiciones obstétricas esenciales, y por supuesto condiciones de vida y desarrollo (pobreza, indigencia, educación, salud general) suficientes. Sin una lectura correcta, en este camino esto va empeorar", planteó Yedlin.
