
En medio del debate nacional por la reforma laboral y bajo una creciente tensión política con dirigentes de La Libertad Avanza, la intendente de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, eligió mostrarse en territorio. Desde la avenida Francisco de Aguirre, donde supervisó uno de los seis frentes de obra que el municipio abrió esta semana, lanzó una nueva etapa del Plan de Recuperación del Pavimento y dejó definiciones que excedieron lo estrictamente municipal.
“Hoy estamos abriendo seis frentes de obra en distintos lugares de la ciudad. Hemos estudiado cuáles eran los más concurridos y los más deteriorados. La idea es trabajar en los lugares de mayor tránsito en el menor tiempo posible”, afirmó.
Las intervenciones forman parte de un programa integral de saneamiento, revalorización y pavimentación que contempla 19 licitaciones públicas realizadas entre noviembre y diciembre del año pasado. Las obras alcanzan cruces estratégicos como Papa Francisco y José Ingenieros; Francisco de Aguirre y Ejército del Norte; Siria y Paraguay; Siria y Ecuador; y Juan B. Justo y México, entre otros.
Chahla subrayó que no se trata solo de repavimentar. “No es solamente pavimentar, sino poner en valor la zona, mejorar la transitabilidad y la seguridad”, explicó. También señaló que algunos trabajos se coordinan con la SAT para intervenir previamente en agua y cloacas, uno de los reclamos más reiterados por los vecinos.
Sin embargo, al ser consultada sobre cuáles son hoy las principales demandas sociales, la jefa municipal fue directa: “Lo que más reclama la gente es empleo”. La frase no pasó inadvertida en un contexto de desaceleración económica y discusión sobre el mercado laboral.

Respecto de la reforma laboral que obtuvo media sanción en el Congreso, Chahla adoptó una postura cautelosa pero abierta. “Sabemos que los derechos de los trabajadores son importantes y hay que respetarlos, pero también hay una realidad: el 45% de los trabajadores están en la informalidad. Estas modificaciones pueden ser un camino para ver si los empresarios y las pymes se animan a ampliar sus recursos humanos”, sostuvo.
La intendente evitó personalizar el debate y dejó en claro su alineamiento político: “No opino de personas particulares. Me interesa la línea que sigue el gobernador y eso es lo que vamos a acompañar desde el municipio”. Así, buscó reforzar la sintonía con la Casa de Gobierno provincial en un escenario donde el oficialismo tucumano observa con atención cada movimiento en el Congreso.
También confirmó que estuvo en Buenos Aires gestionando proyectos de envergadura, entre ellos la búsqueda de financiamiento para un centro de convenciones con capacidad para más de 3.500 personas, una iniciativa que impulsa junto al gobernador. La propuesta apunta a un esquema de asociación público-privada. “Creemos que hoy son estrategias necesarias para tener resultados. Esto trae turismo, congresos, movimiento de la microeconomía”, argumentó.
En clave política, Chahla respondió a las críticas provenientes de sectores libertarios que la tildan de “intendenta tiktoker” y cuestionan la magnitud de las obras. Su réplica fue frontal: “Tengo resultados a la vista. Me manejo con datos, con indicadores. Escucho la crítica del vecino. Ahora, si alguien que nunca gestionó nada quiere darme clases desde una computadora, eso no lo escucho”.
La intendente buscó contrastar su perfil técnico —recordó sus años al frente de la maternidad pública y la gestión durante la pandemia— con lo que considera cuestionamientos sin respaldo de gestión.
Finalmente, confirmó que avanzan las obras en el Mercado del Norte, con fecha de inauguración prevista para este año, y anticipó la creación de una calle semipeatonal en articulación con el sector privado. “Siempre se le pide todo al Estado. Yo creo en la sinergia: cuando pone el público, pone el privado, y viceversa”, remarcó.