
Boca Juniors comenzó a darle forma a su 2026 con dos caras nuevas que elevan la expectativa. En un año marcado por el regreso a la Copa Libertadores tras dos temporadas, el equipo de Claudio Úbeda sumó jerarquía sobre el cierre del mercado con las llegadas de Ángel Romero y Santiago Ascacibar, dos nombres con recorrido internacional y peso propio para afrontar una agenda cargada de competencias.
Ambos futbolistas completaron la revisión médica y tuvieron su primer contacto con el plantel en el predio del club, donde ya se entrenaron bajo las órdenes del cuerpo técnico. Si bien no serán parte de la delegación que visite a Estudiantes de La Plata, en Boca confían en que rápidamente se metan en la consideración del entrenador a medida que avance el Torneo Apertura. Por cuestiones administrativas y de tiempos, los refuerzos tomaron dorsales altos: el paraguayo usará la 29 y el mediocampista llevará la 25.

Durante su presentación oficial, Ascacibar dejó en claro el valor personal que tiene este paso en su carrera. El volante, que regresó al país tras su experiencia europea, remarcó que vestir la azul y oro era un objetivo pendiente y no ocultó su entusiasmo por pelear en los tres frentes que tendrá Boca en la temporada. Además, destacó lo que puede significar compartir el mediocampo con Leandro Paredes, subrayando que la presencia de un campeón del mundo eleva el nivel colectivo.
Romero, en tanto, llega desde el Corinthians con la mira puesta en los grandes desafíos. El atacante paraguayo habló del impacto que genera jugar en un club de alcance global y asumió la exigencia que implica ponerse la camiseta xeneize. Con la Libertadores como gran obsesión, el delantero reconoció que Boca obliga a rendir al máximo en cada partido y aseguró que su arribo responde a la ambición de pelear títulos importantes en un año que promete ser intenso en La Ribera.

#BOCA
#ROMERO
#ASCACIBAR
#REFUERZOS
#RIQUELME