
Desde Tucumán y en el marco de los actos por el 210° aniversario de la Declaración de la Independencia, el presidente Javier Milei volvió a enviar una señal al sector agropecuario al ratificar que la eliminación de las retenciones continúa siendo uno de los objetivos de su gobierno. El mandatario eligió el escenario donde nació la independencia argentina para reiterar, además, que cualquier avance en esa dirección dependerá de la consolidación del equilibrio fiscal y del sostenimiento del superávit de las cuentas públicas.
El mandatario aprovechó el tramo final de su discurso para referirse a los derechos de exportación, un reclamo histórico de las entidades rurales y de buena parte de la cadena agroindustrial. “Las retenciones al campo despojaron al interior productivo de todo su potencial durante décadas, y cuya eliminación es una de nuestras principales prioridades en la medida que el superávit lo permita”, afirmó.
Las declaraciones llegan en un momento de fuerte expectativa dentro del sector, que aguarda definiciones oficiales durante la inauguración de la 138° Exposición Rural de Palermo, prevista para fines de julio. Tradicionalmente, ese escenario ha sido utilizado por los distintos gobiernos para anunciar medidas vinculadas a la política agropecuaria y tributaria.
Desde el inicio de su gestión, Milei calificó a las retenciones como un impuesto “distorsivo” y prometió avanzar hacia su eliminación. Sin embargo, el Presidente sostuvo en reiteradas oportunidades que ese proceso sería gradual y estaría condicionado por la situación fiscal del Estado, una postura que volvió a ratificar durante su paso por Tucumán.
El antecedente más reciente fue el Decreto 423/2026, publicado en junio en el Boletín Oficial, mediante el cual el Gobierno dispuso una reducción inmediata de las retenciones para trigo y cebada y estableció un esquema de bajas progresivas para soja, maíz, sorgo y girasol que se extenderá hasta diciembre de 2028.
En el caso del trigo y la cebada, las alícuotas bajaron del 7,5% al 5,5%, mientras que para los cultivos de verano se diseñó un cronograma escalonado. La soja, por ejemplo, comenzará a reducir su carga tributaria desde enero próximo hasta alcanzar una alícuota del 15% hacia fines de 2028. El maíz y el sorgo, en tanto, pasarán del 8,5% actual al 5,5% en el mismo período, mientras que el girasol también contará con rebajas graduales para granos, aceites y derivados industriales.
Durante su discurso en Tucumán, Milei volvió a vincular cualquier nueva reducción impositiva con la salud de las cuentas públicas. “Llevamos más de dos años con superávit fiscal, desendeudando a un país que vivía sometido por el flagelo de la deuda permanente”, sostuvo. Con Palermo a pocos días de distancia, el sector agropecuario espera ahora conocer si esas señales se traducirán en nuevos anuncios para mejorar la competitividad y aliviar la presión tributaria sobre la producción y las exportaciones.