
El clima de negocios en el agro volvió a mostrar signos de recuperación. El índice Ag Barometer Austral, elaborado por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, que mide la confianza del sector registró en mayo-junio un aumento del 14% respecto de la medición anterior y recuperó casi por completo la caída observada en marzo. Con un valor de 151 puntos, el indicador se ubicó muy cerca del máximo histórico de 159 alcanzado en noviembre de 2025.
El informe destaca que la mejora se reflejó tanto en la percepción de la situación actual como en las expectativas a futuro. El Índice de Condiciones Presentes avanzó un 16%, pasando de 108 a 125 puntos, mientras que el Índice de Expectativas Futuras creció un 13%, hasta alcanzar los 168 puntos. En términos interanuales, la confianza de los productores mostró una mejora del 16%.
De acuerdo con el relevamiento, un 65% de los productores cree que su situación financiera mejorará durante los próximos doce meses, mientras que el 81% considera que el sector agropecuario estará en mejores condiciones dentro de un año. El estudio atribuye parte de esta recuperación a la cosecha récord de alrededor de 160 millones de toneladas y al fuerte dinamismo exportador registrado durante la campaña.
Confianza, pero con cautela
Sin embargo, el optimismo no se traduce todavía en un salto de las inversiones. Si bien el 63% de los productores considera que es un buen momento para invertir en activos fijos, como maquinaria o equipamiento, estas expectativas aún no se reflejan masivamente en decisiones concretas. El informe señala que la incertidumbre política vinculada al escenario electoral de 2027 continúa condicionando las inversiones de largo plazo.
La ganadería vacuna aparece como la actividad con mejores perspectivas. Ocho de cada diez productores consultados creen que el sector atravesará "buenos tiempos" en los próximos cinco años, impulsado por los elevados precios internacionales y las favorables perspectivas de oferta y demanda mundial. En agricultura también prevalece el optimismo, aunque con menor intensidad: el 53% de los productores espera un escenario favorable, mientras que el 43% prevé que las condiciones actuales se mantendrán.
El relevamiento también muestra que los altos costos de los insumos y los bajos precios de los productos agropecuarios continúan siendo los principales factores que limitan la mejora financiera de las empresas. Un 58% de los productores considera que una reducción en los precios de los insumos sería clave para mejorar su situación económica, mientras que un 48% espera mejores precios para la producción.
Por otra parte, la política tributaria sigue ocupando un lugar central en las decisiones empresariales. El 44% de los productores sostuvo que la reducción parcial de las retenciones anunciada por el Gobierno nacional tendrá un impacto significativo sobre los resultados económicos, aunque un 29% consideró que se trata principalmente de anuncios políticos con escasa incidencia real en la rentabilidad del sector.
Con todo, el repunte de la confianza refleja un renovado optimismo en el agro, aunque el desafío hacia adelante será transformar esas expectativas positivas en inversiones concretas que impulsen el crecimiento del sector.