
Con el objetivo de fortalecer la competitividad de la carne vacuna argentina y consolidar herramientas que aporten mayor valor agregado a la producción, representantes de los distintos eslabones de la cadena cárnica participaron el 29 de junio de una reunión técnica en la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP). El encuentro estuvo enfocado en revisar y optimizar el Protocolo Voluntario del Sistema de Tipificación de Calidad de Carne Bovina, vigente desde 2019.
El protocolo fue diseñado para complementar el sistema tradicional de tipificación de reses mediante la incorporación de indicadores objetivos que permiten evaluar la calidad de la carne. Entre los parámetros que contempla se encuentran el pH, el nivel de marmoreo, el área del ojo de bife, el espesor de grasa dorsal y el color de la grasa y del músculo, criterios utilizados también por sistemas de clasificación reconocidos internacionalmente, como los desarrollados en Estados Unidos y Australia.
La actualización del esquema apunta a consolidar un lenguaje común entre productores, frigoríficos, comercializadores y compradores. Al disponer de parámetros estandarizados, la cadena puede comunicar con mayor precisión las características del producto, facilitar las operaciones comerciales y brindar al consumidor información más clara sobre la calidad de la carne que adquiere.

Durante la jornada, técnicos y referentes del sector intercambiaron experiencias y evaluaron posibles modificaciones al protocolo con la intención de favorecer una adopción más amplia de la herramienta. El trabajo conjunto buscó generar consensos para que el sistema responda tanto a las exigencias de los mercados internacionales como a las nuevas demandas de los consumidores en materia de calidad y transparencia.
Además de servir como referencia comercial, el sistema también aporta información estratégica para la producción. Los datos obtenidos permiten a productores e industrias medir distintos aspectos del proceso, detectar oportunidades de mejora y tomar decisiones orientadas a incrementar la eficiencia y la generación de valor a lo largo de toda la cadena cárnica.
Desde la SAGyP destacaron que el protocolo constituye una herramienta clave para respaldar de manera objetiva los atributos de la carne bovina argentina, tanto en el mercado interno como en el exterior. En un contexto de creciente competencia internacional, avanzar hacia sistemas de clasificación más precisos y comparables con los estándares globales representa un paso importante para fortalecer el posicionamiento del producto argentino.