
Las negociaciones por la reforma laboral comenzaron a tomar forma con un gesto político concreto del Gobierno: el ministro del Interior, Diego Santilli, inició una ronda de reuniones con gobernadores para asegurar los votos necesarios en el Congreso, con especial atención al Senado, el ámbito donde el oficialismo anticipa mayores dificultades. El primer destino fue Chubut, donde se reunió con el gobernador Ignacio “Nacho” Torres, en lo que el Ejecutivo considera el puntapié formal de la estrategia de construcción de consensos.
La movida replica el esquema utilizado a fines del año pasado durante el debate del Presupuesto 2026, cuando Santilli recorrió provincias antes de que el Ministerio de Economía definiera los márgenes de negociación.
El oficialismo busca avanzar con el proyecto durante la segunda etapa de las sesiones extraordinarias, que comenzarán el 2 de febrero y se extenderán hasta la Apertura de Sesiones Ordinarias del 1 de marzo. Dentro del paquete de iniciativas que el Gobierno pretende debatir —entre ellas cambios tributarios y una modificación de la Ley de Glaciares—, la laboral es considerada la más compleja, tanto por su impacto político como por la resistencia sindical y parlamentaria.
Santilli desembarcó este miércoles en Chubut para inaugurar los diálogos con Torres, un gobernador que ha mostrado disposición al diálogo con la Casa Rosada en momentos clave, aunque sin resignar un discurso crítico frente a algunas políticas nacionales. El encuentro se desarrolló en El Hoyo, una de las localidades más golpeadas por los incendios forestales que ya consumieron más de 2.000 hectáreas, y no en la capital provincial.
Antes de recorrer las zonas afectadas en Puerto Patriada y el Parque Nacional Los Alerces, ambos dirigentes ofrecieron una conferencia de prensa en la que buscaron exhibir coordinación institucional. Torres destacó que “la prioridad ahora es controlar el fuego” y agradeció la colaboración de provincias como Santiago del Estero, Neuquén, Córdoba y Río Negro, además del Servicio Nacional de Manejo del Fuego. “Acá no existe ninguna grieta: están trabajando brigadistas nacionales y provinciales, codo a codo con todos los intendentes; no hay distintas jurisdicciones cuando se trata de combatir el fuego”, subrayó.

Si bien la agenda pública estuvo dominada por la emergencia ambiental, la negociación política quedó latente. Torres adelantó que pretende avanzar en un acuerdo con Nación por el flujo de fondos de la caja de jubilaciones provincial, en línea con los convenios firmados con Entre Ríos, Córdoba, La Pampa y Chaco. Además, anticipó que Chubut reclamará ante la Corte Suprema el pago de una deuda correspondiente a 2018, estimada en más de $50 mil millones.
En el entorno del gobernador admiten que aún no hay una definición tomada sobre la reforma laboral. Desde el espacio aliado, el diputado Jorge “Loma” Ávila ya adelantó que no acompañará el texto tal como está redactado. A ese escenario se suma la férrea oposición de la CGT y del bloque peronista, aunque en el oficialismo persiste un optimismo moderado respecto de la posibilidad de construir mayorías.
Visitas a diez provincias en enero
La hoja de ruta de Santilli contempla durante enero visitas a diez provincias. En la agenda figuran encuentros con los gobernadores radicales Alfredo Cornejo (Mendoza) y Leandro Zdero (Chaco), además de la recepción de los peronistas Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Sergio Ziliotto (La Pampa) en la Casa de Gobierno. La Casa Rosada confía en que, sumando a estos aliados, más los votos del PRO y de otros bloques provinciales que ya acompañaron iniciativas de La Libertad Avanza, se pueda garantizar la media sanción en Diputados. El foco, sin embargo, está puesto en destrabar el Senado, donde el margen es más estrecho.
En paralelo, la jefa del bloque oficialista en la Cámara alta, Patricia Bullrich, junto a Santilli, Eduardo “Lule” Menem, el presidente de Diputados, Martín Menem, y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, retomará en los próximos días las conversaciones con bloques aliados. La estrategia contempla aceptar cambios en el Senado para que el proyecto regrese a Diputados sin modificaciones y evitar así un nuevo ida y vuelta parlamentario.
La posibilidad de introducir correcciones tomó fuerza tras la decisión de postergar el tratamiento en la Cámara alta. Bullrich anticipó que podrían destinarse hasta 45 días para debatir ajustes: “Queremos tener el instrumento, no va a ser el final porque hay muchas cosas que seguramente vamos a poder tener en cuenta a la hora de lo que se discuta finalmente. Que vean que estamos abiertos a la escucha”, señaló.
Uno de los puntos más cuestionados es la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que establece un aporte mensual del 3% de la remuneración bruta por parte de los empleadores para cubrir eventuales indemnizaciones. La iniciativa enfrenta no solo el rechazo público de la CGT, sino también reparos de gobernadores aliados y de la Unión Industrial Argentina (UIA), lo que refuerza la necesidad del oficialismo de afinar la negociación política que Santilli acaba de poner en marcha.
Fuente: Infobae