
El gobierno de Venezuela anunció este jueves la liberación de un “número importante” de presos políticos, incluidos ciudadanos extranjeros, una decisión que generó expectativa en la Argentina ante la eventual liberación del gendarme Nahuel Gallo, secuestrado desde 2024 por el régimen chavista y considerado un detenido arbitrario por organismos de derechos humanos.
El anuncio fue realizado por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, quien calificó la medida como un “gesto de paz unilateral” en el marco de las negociaciones que mantiene la administración de facto encabezada por Delcy Rodríguez con Estados Unidos, tras la captura del dictador Nicolás Maduro. No obstante, el funcionario evitó precisar cifras, identidades o plazos concretos.
“Para la convivencia pacífica, el gobierno bolivariano, junto a las instituciones del Estado, ha decidido la puesta en libertad de un número importante de personas venezolanas y extranjeras”, afirmó Rodríguez en declaraciones a la prensa en el Palacio Legislativo. Según indicó, las excarcelaciones “están ocurriendo desde este mismo momento” y no responden a un acuerdo previo con otras partes.
Rodríguez sostuvo además que el total de personas beneficiadas será informado en las próximas horas y agradeció la intermediación de distintos actores internacionales, entre ellos el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el gobierno de Qatar.
En ese contexto, el Ministerio de Asuntos Exteriores de España confirmó que cuatro ciudadanos españoles ya fueron liberados, lo que reforzó las expectativas en otros países con ciudadanos detenidos en Venezuela. En la Argentina, la atención se concentra especialmente en el caso del gendarme Nahuel Gallo (en foto inferior), cuyo paradero y estado de salud siguen siendo motivo de reclamo diplomático.

El anuncio se produce en medio de fuertes presiones internacionales y negociaciones diplomáticas abiertas, bajo la atenta mirada de organizaciones de derechos humanos que desde hace años denuncian detenciones arbitrarias y falta de garantías judiciales en el país. Según datos de la ONG Foro Penal, hasta el 5 de enero había al menos 806 presos políticos en Venezuela.
En ese escenario, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció recientemente que la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), conocida como El Helicoide, cerraría sus puertas. Sin embargo, desde Foro Penal advirtieron que hasta el momento no se registraron avances concretos ni movimientos verificables en favor de las personas detenidas por motivos políticos en ese centro.
Mientras se aguardan precisiones oficiales, el anuncio del régimen chavista es seguido con cautela en la Argentina, donde el eventual regreso de Nahuel Gallo sigue siendo una prioridad en la agenda diplomática y humanitaria.