
La situación política del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, continúa generando movimientos dentro del oficialismo y la oposición, en medio de los intentos de distintos sectores parlamentarios por impulsar una interpelación al funcionario, quien se encuentra bajo investigación por presunto enriquecimiento ilícito.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, en la Casa Rosada aseguran haber desplegado una estrategia de diálogo con bloques aliados con el objetivo de evitar que avance una iniciativa legislativa contra el ministro coordinador.
Para esa tarea fueron involucrados el ministro del Interior, Diego Santilli; el armador nacional de La Libertad Avanza, Eduardo “Lule” Menem; la senadora Patricia Bullrich; y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt.
“Estamos trabajando activamente para desactivarla”, afirmó un integrante de la mesa política del oficialismo, un día después de que el Poder Ejecutivo lograra postergar la sesión prevista para este jueves en la Cámara de Senadores.
Sin embargo, desde uno de los espacios legislativos considerados aliados relativizaron la existencia de negociaciones formales con el Gobierno.
“Más allá de algunos contactos informales, no existe una negociación abierta. No vamos a hacer más favores. Hasta ahora nadie se sienta a plantearnos qué queremos. Tampoco llamaron para negociar”, sostuvo un legislador de una de las bancadas que habitualmente acompaña iniciativas del oficialismo.
La situación del jefe de Gabinete genera distintas posiciones dentro del oficialismo.
Mientras el presidente Javier Milei mantiene su respaldo al funcionario, acompañado por el apoyo de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, existen sectores que observan con preocupación el impacto político del caso.
Pese a ello, en el Gobierno descartan avanzar en una ruptura con los bloques aliados para sostener al funcionario.
“Es su juego. Vos les podés pedir que te acompañen en proyectos, pero no podés pedirles que no hagan algo en lo que ni los propios estamos del todo convencidos”, reconoció un integrante de la mesa política.
Aunque el oficialismo logró ganar tiempo tras la postergación de la sesión, el próximo 2 de julio aparece como una fecha clave para la situación parlamentaria de Adorni.
Ese día está previsto que el jefe de Gabinete concurra al Senado para presentar su primer informe de gestión ante la Cámara Alta. En el oficialismo creen que la oposición intentará aprovechar esa instancia para insistir con los pedidos de interpelación.
Según fuentes parlamentarias, algunos sectores opositores analizan evitar la presentación de preguntas para el informe y concentrar la discusión en el tratamiento de una eventual interpelación al funcionario.