
La Unión Cívica Radical de Tucumán comenzó a transitar una nueva etapa política. Tras más de un año de intervención, los interventores Hernán Rossi y Jorge "Colo" Rizzotti convocaron formalmente a elecciones internas para el próximo 20 de septiembre, dando inicio al proceso de normalización del partido y abriendo una carrera por la conducción que tendrá impacto directo en el armado opositor de cara a 2027.
La decisión llegó después de meses de cuestionamientos internos y de una presentación judicial impulsada por el legislador Agustín Romano Norri, quien reclamaba el cese de la intervención dispuesta por el Comité Nacional en marzo de 2025. El expediente llegó hasta la Cámara Nacional Electoral, que requirió información sobre las medidas adoptadas para regularizar la situación institucional del distrito tucumano.
Fue en ese contexto que los interventores informaron que avanzarían con la convocatoria a elecciones, un paso que el sector de Romano Norri interpretó como una validación de los reclamos que venía sosteniendo desde el inicio del conflicto.
"Venimos insistiendo en que el partido tiene que normalizarse, así que entendemos esto como un triunfo", afirmó el legislador luego de conocerse que la conducción nacional avanzaría con el llamado a las urnas.
El dirigente fue más allá y planteó que la nueva etapa debe marcar el final de la intervención. "Queremos el cese de la intervención en el radicalismo y que dejen de esconder la pelota. Con esto, vamos a tener que elegir en lo inmediato quién será el próximo presidente de la UCR de Tucumán", señaló.
Las declaraciones se producen en medio de una fuerte discusión interna sobre el futuro del partido. El Movimiento Radical de Tucumán, espacio que encabeza Romano Norri junto a dirigentes como Teresita Villavicencio, Ariel García, Luis González, Jorge Mendía y Marcelo Altamiranda, venía cuestionando la legitimidad de la intervención y reclamando elecciones "urgentes e inmediatas" para devolver la conducción a los afiliados.
La convocatoria formal para septiembre modifica ahora el escenario político. Con la normalización encaminada, la atención comienza a concentrarse en quiénes competirán por la conducción partidaria y qué estrategia adoptará el radicalismo frente a las elecciones provinciales del próximo año.
Romano Norri ya adelantó cuál considera que debe ser la discusión central una vez concluida la etapa de intervención. "Es fundamental tener el consenso suficiente para ver hacia dónde vamos, con quién armamos un frente o si vamos solos", sostuvo. En esa misma línea, fijó posición sobre el rol que debería asumir la oposición tucumana en 2027. "En lo particular, creo que tenemos que conformar un armado de tucumanos para ganarle al peronismo", manifestó.
La elección interna prevista para septiembre no sólo definirá las nuevas autoridades de la UCR tucumana. También servirá para ordenar una fuerza que atravesó uno de los períodos más conflictivos de su historia reciente y para determinar quién tendrá la responsabilidad de conducir las negociaciones políticas de cara a una elección provincial que se perfila como decisiva para el futuro de la oposición.