
El gremio docente ATEP manifestó un rechazo “rotundo” al aumento aplicado en los montos del Plan Complementario del Instituto de Previsión y Seguridad Social de Tucumán (IPSST), al considerar que se trata de una medida “arbitraria, abusiva e insensible” que impacta de manera directa sobre el ya deteriorado salario de los trabajadores de la educación.
La postura fue formalizada mediante una nota dirigida a la interventora del Subsidio de Salud, Elena Hurtado, y firmada por los secretarios generales de ATEP y AMET, Hugo Marcelo Brito y Luis Kleim, respectivamente. En el escrito, las organizaciones sindicales cuestionan duramente el incremento aplicado en enero, que se reflejó en los recibos de sueldo de los docentes sin previo aviso ni consentimiento.
Según advierte el documento, el aumento del Plan Complementario fue instrumentado de manera unilateral, sin que los afiliados hayan tenido la posibilidad de decidir si aceptaban o no continuar abonando los nuevos montos antes de que se efectivizara el descuento. Para el gremio, esta modalidad configura un claro abuso por parte de la obra social provincial.
“La medida fue aplicada de forma totalmente arbitraria, sin permitir que el afiliado pueda decidir, antes del descuento practicado, si acepta o no continuar abonando los nuevos montos impuestos”, señala uno de los puntos centrales del planteo sindical. En ese marco, ATEP remarca que la decisión coloca a los docentes en un dilema extremo: afrontar un nuevo incremento en los descuentos o resignar necesidades básicas, en un contexto en el que los salarios “no alcanzan para llegar a fin de mes”.
El rechazo también se apoya en la situación económica general y en la falta de mejoras salariales. El gremio subraya que en Tucumán aún no se concretó ningún acuerdo de aumento salarial para el sector docente, por lo que el incremento del Plan Complementario resulta, a su entender, especialmente grave. “Haber realizado dicho aumento sin tener en cuenta que no se realizó ningún acuerdo salarial demuestra una actitud inaceptable, abusiva e insensible”, sostiene el texto.
Además del cuestionamiento al aumento en sí, ATEP expone deficiencias en las prestaciones del Subsidio de Salud. En la nota se menciona que los docentes no reciben el servicio de odontología, deben abonar plus médico en las consultas y afrontan otros gastos adicionales, a pesar de realizar regularmente los aportes establecidos por ley. Este contexto refuerza, según el gremio, la falta de justificación del incremento aplicado.
En el tramo resolutivo, el sindicato formula una serie de exigencias concretas. En primer lugar, reclama que se retrotraigan los descuentos del Plan Complementario a los valores vigentes antes de la medida adoptada por el IPSS. En segundo término, exige que los montos descontados en enero sean devueltos a los afiliados mediante una boleta adicional, para compensar el impacto económico sufrido.
Otro de los puntos destacados del planteo es el pedido para que el Subsidio de Salud implemente un sistema ágil y accesible, preferentemente online, que permita a los afiliados renunciar al Plan Complementario en caso de así decidirlo, sin trabas burocráticas ni limitaciones de tiempo o distancia. Para ATEP, la inexistencia de un mecanismo sencillo para darse de baja agrava el carácter compulsivo del descuento.
Finalmente, el gremio dejó expresamente asentada la “reserva de derechos”, lo que abre la puerta a eventuales acciones administrativas o judiciales si no se obtiene una respuesta favorable por parte de la obra social.
El jueves, las autoridades del Instituto anunciaron una adecuación del Plan Complementario, implementado en 2004, con el objetivo de ampliar y mejorar las coberturas de salud, incorporar prestaciones de mayor complejidad y asegurar la sustentabilidad del sistema. Se aclaró que también se habilitó de manera expresa la posibilidad de renunciar al Plan Complementario en cualquier momento. De este modo, los afiliados pueden optar por permanecer exclusivamente en el Plan Básico, que se financia con el aporte y la contribución correspondientes, y garantiza la cobertura de todas las prestaciones médicas esenciales.
Hurtado explicó que la adecuación respondió a la necesidad de actualizar un esquema que había quedado desfasado frente a la evolución de la medicina y la tecnología. “Se realizó un aumento con respecto al Plan Complementario, que es un plan que nació en el año 2004, que busca mejorar la calidad de los servicios, mejorar las coberturas y, sobre todo, aumentar todas las complejidades, las altas complejidades que tiene en salud. La salud ha tenido permanentemente innovaciones: mejoró la tecnología, mejoró la medicina y todos esos costos también han ido aumentando. Eso implica que ese Plan Complementario se ha quedado un poco en el tiempo. Esto es una actualización con la finalidad de mantener esa calidad de atención”, señaló.
En la misma línea, la funcionaria remarcó que el subsidio continuó cubriendo prestaciones de alta complejidad y que la actualización apuntó a garantizar su continuidad en el tiempo. “El subsidio nunca dejó de atender este tipo de prestaciones y hasta la actualidad se lo sigue haciendo. Necesitamos tener sustentabilidad y asegurarles a los afiliados que esto va a permitir poder llegar a tener las mismas prestaciones que son costosas, porque todo esto implica alta complejidad y poder acceder, por ejemplo, a cirugías cardíacas en niños que salen 30 millones de pesos solamente con ese pago del plan complementario”, afirmó.