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Diego y Gustavo Otero: captura de video. José Ignacio Ferrari: archivo.
Ni fue ataque, ni fue homofóbico, asegura José Ignacio Ferrari, abogado de la familia Otero, sobre lo ocurrido el domingo a la noche en el edificio de Muñecas 64. El profesional sostiene que, en realidad, se trató de un altercado originado por Iván y Francisco, la pareja que asegura haber sido agredida por su condición sexual.
En diálogo con Tendencia de Noticias, Ferrari describió lo sucedido, de acuerdo a lo que le contaron sus clientes: Mariela Brugallia, su esposo Diego Otero y el hijo de ambos, Gustavo. “Ellos habían ido a buscar un mueble que una vecina del sexto piso, de nombre Paola, le había regalado. En ese momento, durante el traslado del mueble, ingresan al ascensor. Uno de los hijos de la familia Otero tuvo un inconveniente porque fue increpado por estas personas, Iván y Francisco, en reclamo del uso del ascensor”, relató.
“Francisco e Iván subieron junto con uno de los hijos de la familia Otero en el ascensor y lo continuaron increpando allí. Esto motivó que uno de los vecinos del segundo piso les pidiera a ellos dos que descendieran del ascensor. Luego, ya en planta baja, cuando la familia Otero estaba descargando el ascensor y disponiéndose a salir del edificio, observaron cómo estos dos jóvenes estaban increpando e incluso uno de ellos empujando a la madre de la familia Otero, que es la señora Brugalla”, continuó.
Ferrari aseguró que la pareja no fue atacada por ser del mismo sexo y remarcó que sus clientes no los conocían ni sabían sobre su orientación sexual. Señaló que la pelea se desató porque Mariela Brugalla fue agredida. “Esto motivó la reacción por parte de uno de los hijos de la familia Otero, quien fue luego sujetado por estos dos sujetos. Entonces, reaccionó otro de los integrantes de la familia Otero separándolos, y ese fue el momento en el que uno de estos jóvenes cayó al piso. Encima cayeron otras dos personas, se golpeó la cara y ahí se generó este episodio de sangre”, dijo.
El profesional también cuestionó que todavía no le permiten ver el legajo de la investigación. "Hasta este momento, a más de 24 horas de mi presentación, no decretaron mi apersonamiento y no tengo acceso a la causa", reclamó.
El abogado cuestionó la difusión que tuvo el caso y negó la versión que indica que sus defendidos atacaron a la pareja. “Bajo ningún punto de vista se pueden sostener las versiones mediáticas de que esta agresión haya sido iniciada por la familia Otero, y muchísimo menos motivada por un móvil orientado hacia la orientación o la identidad sexual de estas personas, a quienes la familia Otero nunca había visto y desconocía”, reafirmó.
Ferrari también puso en duda de que uno de los jóvenes haya quedado en terapia intensiva. “Quizás no hubo tal internación y, eventualmente de haber existido, se le dio el alta inicial”, deslizó.
El letrado agregó que están buscando interiorizarse sobre la salud de los jóvenes para también ponerse a disposición de las familias. Sin embargo, remarcó que “las circunstancias que menciono fueron denunciadas esa misma noche por parte de Mariela Brugialla y de Diego Otero en la comisaría 1°”.
Ferrari asegura que la evidencia apoya su versión. “Los videos subidos incluso en redes sociales por parte de la familia de estos jóvenes dan cuenta de que estuvieron esperándolos a la salida para amedrentarlos, para amenazarlos; incluso se ve en una de las imágenes cómo golpean la camioneta en el momento en que la familia Otero se retiraba con total pasividad, sin efectuar ningún tipo de reacción en contra de esta agresión ilegítima que estaban sufriendo”, anunció.
Finalmente, el abogado de la familia Otero denunció amenazas contra sus clientes. “Desde que se hizo viral esta información falsa respecto a un móvil homofóbico, la familia se encuentra recibiendo constantemente mensajes amenazantes en redes sociales y en sus puestos de trabajo, como así también mensajes privados en sus números de teléfono. Todos estos datos personales se publicaron de manera ilegítima a través de redes sociales”, cuestionó Ferrari.