La inteligencia artificial sigue marcando terreno, pero esta vez en su costado más oscuro. El laboratorio de ESET Research anunció el hallazgo de PromptLock, el primer ransomware desarrollado con ayuda de IA y diseñado para esquivar los programas antivirus tradicionales. El descubrimiento generó gran preocupación en la comunidad tecnológica y volvió a poner en agenda los riesgos de estas herramientas.
El funcionamiento de PromptLock es similar al de cualquier ransomware: cifra archivos, roba datos y exige un rescate. Sin embargo, su rasgo diferencial es su “cerebro” artificial: utiliza el modelo gpt-oss:20b, de código abierto, que puede ejecutarse directamente en la computadora infectada, incluso sin conexión a internet. De esta forma, el malware cambia su código en cada ejecución, volviéndose prácticamente indetectable para los sistemas de protección.
Otro punto inquietante es su accesibilidad. Está escrito en Golang y recurre a scripts en Lua, un lenguaje popular en el mundo gamer. Esto hace que hasta usuarios con poca experiencia en programación puedan crear ataques peligrosos. Además, al no depender de la nube ni de servicios como ChatGPT, las compañías tecnológicas tienen pocas herramientas para bloquearlo.
Por el momento, la amenaza es limitada. Según el investigador Anton Cherepanov, los comandos de PromptLock aún son básicos y estáticos. Pero el hallazgo dejó una advertencia clara: los llamados “prompt kiddies”, aficionados que usan indicaciones de IA en lugar de programar, podrían marcar el inicio de una nueva era en el cibercrimen. La ciberseguridad, una vez más, enfrenta un futuro tan incierto como desafiante.