El caso salió a la luz tras la denuncia de una reconocida firma dedicada a la venta de semirremolques de Santa Fe, que en octubre del año pasado concretó una operación con el ahora detenido. La compra, valuada en 130 millones de pesos, se pagó con cheques firmados por su pareja y vinculados a un banco tucumano. Poco después, los mismos comenzaron a ser rechazados por falta de fondos.
La situación se agravó cuando el acusado volvió a contactar a la empresa y planteó nuevos negocios. Esta vez, involucraba a una supuesta compañía china ubicada en Fiambalá, Catamarca, mediante la cual adquirió más unidades por un valor de 12 millones de pesos. El patrón se repitió: los cheques emitidos volvieron a ser rechazados.
Posteriormente, intentó avanzar con una tercera operación que nunca llegó a concretarse debido a los reiterados incumplimientos. Según la investigación, la maniobra habría generado un perjuicio económico cercano a los 200 millones de pesos para la firma damnificada, considerada un referente en el rubro del transporte pesado y la industria metalúrgica.
El pasado 25 de agosto, la Justicia ordenó allanamientos simultáneos en Tucumán y en la provincia de Catamarca, con el objetivo de dar con el acusado y su pareja. En los procedimientos, además de concretar la detención, se incautaron dos semirremolques, una camioneta, cheques, dinero en efectivo y documentación que refuerza la causa, que continúa bajo investigación.