
Los directivos de la empresa Ingenios del Tucumán, que recientemente adquirió el Ingenio Concepción, se reunieron con el ministro de Economía y Producción de Tucumán, Daniel Abad, en la Casa de Gobierno para analizar el presente y las perspectivas de la agroindustria azucarera. El encuentro puso sobre la mesa un tema clave para la cadena cañera: qué impacto tendrá el nuevo esquema empresarial sobre la próxima zafra y sobre la proyección exportadora del sector.
En la reunión participaron Santiago Blaquier y Agustín Blaquier, responsables de la firma, junto al gerente general de la compañía, Martín Franzini. También estuvo presente el gerente del Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán (IPAAT), Jorge Etchandy. El diálogo giró en torno al escenario productivo del complejo sucroalcoholero y a los desafíos que enfrenta la industria en un contexto internacional cada vez más competitivo.
Para los actores del sector cañero, la reciente adquisición del Ingenio Concepción marca un movimiento relevante dentro del mapa industrial de la provincia. La continuidad operativa del ingenio, junto con los planes de inversión anunciados por la empresa, son factores que podrían incidir en el volumen de molienda, en la estabilidad de la actividad y en el sostenimiento del empleo ligado a la cadena productiva.
Durante el encuentro también se analizaron las perspectivas de la próxima campaña y la evolución de los mercados internacionales vinculados al azúcar y al alcohol. En este punto, dentro del sector advierten que la competitividad exportadora seguirá siendo un factor determinante para sostener el crecimiento de la actividad, especialmente en un escenario global marcado por variaciones en los precios y por una mayor competencia entre países productores.
Más allá de la reunión institucional, la llegada de nuevos inversores al Ingenio Concepción abre interrogantes y expectativas dentro de la agroindustria tucumana. Productores e industriales coinciden en que el desarrollo de inversiones, la estabilidad en la producción y una estrategia orientada a los mercados externos serán claves para consolidar el rol de Tucumán como el principal polo azucarero del país.