
El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) lanzó la primera edición de su Diplomatura en Biocombustibles Líquidos, una ambiciosa propuesta académica diseñada para cerrar la brecha de formación técnica en la región y liderar la transición hacia sistemas energéticos sostenibles. La iniciativa surge como respuesta a un escenario global donde la convergencia entre bioeconomía, innovación tecnológica y políticas públicas posiciona a estos combustibles como piezas estratégicas para descarbonizar el transporte terrestre, marítimo y aéreo. Con un programa de 120 horas cátedra y una duración de seis meses, el posgrado busca fortalecer institucionalmente a los países de América Latina y el Caribe (ALC), permitiendo que mandos medios y equipos técnicos del sector público y privado adquieran herramientas para el diseño y evaluación de políticas climáticas basadas en evidencia científica.
La propuesta académica del IICA se fundamenta en la premisa de que “la transición hacia sistemas energéticos bajos en carbono constituye uno de los retos estructurales más significativos del siglo XXI”. En este sentido, el instituto identifica que actualmente “persiste una brecha relevante en la formación de capital humano especializado, particularmente en los organismos públicos responsables del diseño, implementación y evaluación de políticas energéticas y climáticas”.
Para subsanar esta vacancia, la diplomatura ofrece una formación donde confluyen áreas diversas como la química, ingeniería, agronomía, economía y gobernanza climática. Según destacó el Mg. Agustín Torroba, Especialista Internacional en Biocombustibles del IICA, “la formación de los funcionarios del sector público es clave para acelerar la transición energética basada en biocombustibles”.

El posgrado está orientado principalmente a “profesionales y técnicos del sector público, en particular a mandos medios y equipos técnicos de ministerios, secretarías, agencias reguladoras y organismos descentralizados”, aunque también incluye a miembros de agencias de cooperación, universidades y el sector privado.
La arquitectura curricular se divide en tres bloques bajo una modalidad virtual asincrónica:
Bloque Troncal Obligatorio: Compuesto por ocho cursos que cubren desde la introducción a la bioeconomía hasta el mercado global y la economía de los biocombustibles.
Bloque de Materias Electivas: Permite a los participantes seleccionar tres cursos para profundizar en áreas como los Combustibles Sostenibles de Aviación (SAF), diplomacia en biocombustibles o análisis de casos de éxito como el RenovaBio de Brasil.
Bloque Final: Consiste en un módulo metodológico y la elaboración de un Trabajo Final Integrador orientado a la aplicación de los conocimientos en la trayectoria profesional del alumno.
Impacto en la agenda energética regional
Desde el IICA definen este programa como una “propuesta de formación estratégica, rigurosa y de alto impacto, orientada a construir las capacidades profesionales que ALC requiere para liderar la transición energética basada en biocombustibles líquidos”. Además de la formación individual, la diplomatura funciona como una plataforma regional para la articulación de funcionarios a nivel hemisférico y el fortalecimiento de las cadenas de valor.
La importancia de esta formación radica en su vinculación directa con las agendas globales de sostenibilidad. Los contenidos abordan desde los fundamentos técnicos del biodiésel y bioetanol hasta las nuevas fronteras de los biocombustibles marítimos y SAF, analizando el ciclo de vida de los productos y los mercados de créditos de carbono.
Las inscripciones para formar parte de este programa de referencia continental permanecerán abiertas hasta el 3 de abril ingresando aquí. El instituto reafirmó que “sumarse a esta iniciativa es invertir en conocimiento estratégico, cooperación regional y futuro energético”.