
El frigorífico Ganadera San Roque SA, dedicado a la faena y procesamiento de carne bovina en el partido bonaerense de Morón, comunicó el cierre definitivo de su planta y el despido de más de 100 trabajadores. La empresa informó la decisión mediante cartas documento enviadas a su personal, en las que atribuyó la medida a una crisis económica agravada por la caída del consumo interno y por la apertura de importaciones de carne.
En los documentos remitidos a los empleados, la firma argumentó que se produjeron “cambios drásticos en las condiciones económicas del país” que afectaron la viabilidad del negocio. También señaló que la “indiscriminada apertura comercial” impactó negativamente en el mercado local, generando una reducción de la demanda que, según sostuvo, volvió “absolutamente inviable” continuar con las operaciones productivas.
Las comunicaciones llevan la firma de Claudio Jesús Javier Lusquiños, quien figura como presidente de la compañía tras haber sido designado en la asamblea ordinaria del 1° de agosto de 2025. La designación quedó formalizada en el Boletín Oficial el 9 de enero de 2026. El cambio en la conducción marcó una nueva etapa para la empresa, cuya presidencia había estado anteriormente en manos de Eduardo Javier Iezzi hasta 2021.
Las actas societarias muestran que Lusquiños asumió la presidencia acompañado por Juan Ignacio Guagnini como director suplente. Guagnini está vinculado familiarmente con el entorno empresario anterior, ya que está casado con María de los Ángeles Iezzi, hermana de Eduardo Iezzi. A lo largo de los años, la conducción de la compañía estuvo asociada a este mismo círculo familiar.
Distintas fuentes del sector indicaron que, en los últimos años, la firma habría estado bajo la influencia del empresario Néstor Navarro, propietario de la exportadora de menudencias Offal Exp., con planta en el Parque Industrial de Burzaco. Sin embargo, consultado por el diario La Nación, Navarro negó ser el dueño de Ganadera San Roque y afirmó que sus propios establecimientos continúan operando “a pesar de la situación que atraviesa el sector”.
La empresa arrastra además un historial financiero complejo. Según registros judiciales, atravesó un concurso preventivo iniciado en 2011, que fue declarado cumplido recién en septiembre de 2023 por el Juzgado Nacional en lo Comercial N.º 13. Informes recientes indican que la compañía mantenía entre 90 y 110 trabajadores registrados y presentaba algunos pagos parciales de obligaciones comerciales, aunque no registraba cheques rechazados ni grandes pasivos en la central de deudores del Banco Central.
Fuente: La Nación