
Adecoagro dio un nuevo paso en su estrategia de expansión regional al concretar la compra de una planta integrada de producción de azúcar, etanol y energía renovable en el estado brasileño de Mato Grosso do Sul. La compañía argentina, que cotiza en la Bolsa de Nueva York y es propietaria de marcas como Las Tres Niñas, acordó con el Grupo Raízen una operación por USD 148 millones que incluye el ingenio, caña de producción propia y contratos de abastecimiento con productores de la zona.
La planta adquirida está ubicada en el municipio de Caarapó, a unos 100 kilómetros de los ingenios Angélica e Ivinhema, que Adecoagro ya opera en esa región. Desde la empresa destacaron que la cercanía entre los establecimientos permitirá generar sinergias operativas e incrementar la capacidad de molienda mediante inversiones relativamente reducidas.
El vicepresidente del negocio de Azúcar, Etanol y Energía de Adecoagro, Renato Junqueira Pereira, definió la adquisición como “una extensión natural de nuestra plataforma industrial en Mato Grosso do Sul” y sostuvo que la integración de las tres plantas permitirá mejorar la eficiencia del complejo. En la misma línea, el cofundador y CEO de la firma, Mariano Bosch, afirmó que la operación “refuerza nuestra posición como uno de los productores más eficientes de la industria”.
La inversión se produce en un contexto especialmente favorable para el negocio del etanol en Brasil. El gobierno de ese país elevó recientemente al 32% el porcentaje obligatorio de etanol mezclado con las naftas, profundizando una política de promoción de los biocombustibles impulsada por la Ley de Combustible del Futuro, que incluso contempla la posibilidad de alcanzar un corte del 35% en los próximos años.
Ese escenario contrasta con la realidad argentina, donde el corte obligatorio de bioetanol permanece en el 12%, aunque desde marzo existe la posibilidad de elevarlo voluntariamente hasta el 15%. Paralelamente, el Congreso nacional analiza un proyecto de ley que propone incrementar el porcentaje obligatorio de bioetanol y biodiésel, además de incorporar la utilización de vehículos Flex Fuel. La iniciativa genera posiciones encontradas dentro del sector productor de biodiésel, no así en el ámbito del bioetanol donde celebran la propuesta en general.
Mientras las grandes compañías agroindustriales consideran que una mayor participación de los biocombustibles abriría nuevas oportunidades para aprovechar su capacidad instalada, pequeñas y medianas empresas regionales advierten que una eventual reforma podría concentrar aún más el negocio y afectar el esquema productivo que sostienen desde hace casi dos décadas.
La adquisición en Brasil también forma parte de un proceso de expansión que Adecoagro viene desarrollando en distintos segmentos. En los últimos meses, la empresa quedó bajo el control mayoritario del grupo Tether, profundizó su presencia en el mercado de fertilizantes tras adquirir el control de Profertil junto con la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) y además participa del proceso de licitación por los activos de la láctea SanCor, actualmente suspendido por decisión judicial.
La compra del ingenio de Caarapó aún deberá recibir la aprobación del Consejo Administrativo de Defensa Económica (CADE) de Brasil y cumplir las condiciones previstas en el acuerdo. En paralelo, la operación representa un nuevo paso en el repliegue regional de Raízen, que en los últimos meses también avanzó en la venta de sus activos en Argentina como parte de una estrategia de reorganización financiera.
Fuente: Infobae