
El debate por la propiedad de la tierra volvió a instalarse en el Congreso y promete seguir generando controversia en las próximas semanas. El Senado tenía previsto tratar este jueves el proyecto de ley de "Inviolabilidad de la propiedad privada", una iniciativa impulsada por el Gobierno nacional que incluye modificaciones a la Ley de Tierras y que busca flexibilizar las restricciones para la compra de campos argentinos por parte de extranjeros.
Sin embargo, el oficialismo decidió postergar el tratamiento luego de advertir que no contaba con los votos necesarios para avanzar con la iniciativa. El nuevo intento quedó fijado para el próximo 6 de agosto, fecha en la que el Gobierno volverá a intentar reunir el respaldo político necesario para aprobar la propuesta.

El punto más sensible del proyecto apunta a modificar la legislación vigente y ampliar el porcentaje de tierras rurales que podrían quedar en manos extranjeras, un aspecto que incluso genera diferencias dentro del propio espacio oficialista y despierta fuertes reparos entre entidades vinculadas al agro.
Ante la posibilidad de que el debate avanzara en el recinto, la Federación Agraria Argentina volvió a expresar públicamente su rechazo a la iniciativa y advirtió sobre las consecuencias que podría tener sobre la soberanía nacional y la seguridad estratégica del país. "Para nuestra entidad, que el Senado apruebe este proyecto sería un grave error, ya que se afectarían fuertemente cuestiones centrales como la soberanía nacional y la seguridad", sostuvo la organización en un comunicado.
Desde la entidad recordaron que la actual Ley 26.737, sancionada en 2011, fijó límites y condiciones para la adquisición de tierras rurales por parte de ciudadanos y empresas extranjeras. Según cuestionan desde la FAA, el nuevo proyecto eliminaría esos topes y trasladaría la facultad de rechazar operaciones de compra a los gobiernos provinciales o al Estado nacional.
"Esto abriría las puertas a una mayor concentración y a una delegación de soberanía que nos preocupa", advirtió la entidad. Además, señaló que la propuesta también elimina las restricciones para la compra de tierras ubicadas en zonas fronterizas, un aspecto que consideran especialmente delicado desde el punto de vista de la seguridad nacional.
Otro de los cuestionamientos planteados por la Federación Agraria se relaciona con la protección de los recursos naturales. Según indicó la organización, la iniciativa deja de contemplar las limitaciones existentes sobre tierras que contienen cuerpos de agua, por lo que el debate no se limitaría únicamente al acceso a la tierra sino también al control de recursos estratégicos vinculados al agua.
"En síntesis, resultaría inconveniente y desaconsejable en muchísimos sentidos", afirmaron desde la entidad, que además recordó haber respaldado la sanción de la legislación vigente por considerar que contribuye a preservar el arraigo, evitar la concentración y proteger el acceso a la tierra por parte de productores argentinos. En ese contexto, reclamaron a los senadores que rechacen la iniciativa y eviten avanzar con cambios que, según sostienen, "atentan contra los intereses nacionales".