
El Gobierno nacional intensifica las gestiones con gobernadores para avanzar con la reforma laboral y su componente fiscal, en un escenario donde provincias como Tucumán enfrentan potenciales pérdidas de recursos coparticipables y reclaman el pago de una deuda significativa que mantiene la Nación. Las negociaciones incluyen posibles compensaciones por la merma en ingresos provinciales, mientras el diálogo con el mandatario tucumano Osvaldo Jaldo se presenta clave ante el respaldo legislativo que busca el oficialismo libertario.
El Ejecutivo acelera las conversaciones con mandatarios provinciales considerados aliados o dialoguistas de cara al tratamiento de la modernización laboral previsto para febrero. El capítulo fiscal del proyecto, que incluye modificaciones al impuesto a las Ganancias para sociedades (reducción de alícuotas del 35% al 31,5% en tramos superiores y del 30% al 27% en otros), generaría una caída en la recaudación coparticipable estimada en torno a $1,12 billones para el conjunto de provincias y CABA según proyecciones del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), con un impacto inicial equivalente al 0,22% del PBI.
Aquí, Tucumán aparece entre las jurisdicciones más afectadas: los cálculos privados indican que la provincia podría perder alrededor de $51.682 millones durante 2026 por estas modificaciones tributarias.
En este marco, el Gobierno evalúa otorgar compensaciones a los distritos para contrarrestar esa disminución de fondos, como mayores transferencias discrecionales o apoyo en infraestructura, con el objetivo de garantizar los votos necesarios en el Congreso, primero en el Senado y luego en Diputados.

El ministro del Interior, Diego Santilli, continúa su agenda de reuniones con gobernadores. Recientemente visitó a Leandro Zdero en Chaco y a Ignacio Torres en Chubut, y este martes en Casa Rosada al pampeano Sergio Ziliotto. En tal sentido, el propio Jaldo confirmó que, antes de finalizar enero, mantendrá un encuentro con el funcionario mileísta para abordar estas temáticas.
En paralelo, el Gobierno reactivó la mesa política: el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, convocó para este viernes al propio Santilli, a la senadora Patricia Bullrich (jefa del bloque de LLA en el Senado), al presidente de Diputados Martín Menem y al operador político Lule Menem. El encuentro busca coordinar las acciones para asegurar la aprobación del proyecto.
Bullrich ya habilitó en el Senado una comisión técnica para retomar el debate del dictamen aprobado en diciembre, con la intención de llegar al recinto con consenso suficiente para una rápida media sanción. Se prevé que el presidente Javier Milei convoque sesiones extraordinarias desde el 2 de febrero.
Santilli destacó la importancia de la reforma: “No creo que ningún gobernador pueda estar en contra de una reforma laboral en la Argentina. Esta reforma va a ser muy importante para las provincias. Va a dinamizar sectores claves: energía, minería, agro, industria del conocimiento y generar nuevos empleos”.
Deudas pendientes
En el caso de Tucumán, Jaldo mantiene un canal de diálogo abierto con el Gobierno nacional. Recientemente, antes de hacer uso de su licencia por vacaciones, expuso la deuda que la Nación mantiene con la provincia, estimada en aproximadamente $120 mil millones, originada en compromisos incumplidos de PAMI, ANSES, atención de detenidos federales en cárceles provinciales y recursos para obras nacionales que no fueron girados en tiempo y forma.
Para evitar la paralización de proyectos estratégicos, la provincia asumió con fondos propios pagos que correspondían al Estado nacional. El tranqueño formalizó el reclamo ante los ministerios del Interior y de Economía, y propuso una modalidad de devolución gradual que permita recuperar los fondos mensualmente sin afectar el equilibrio financiero nacional: “Para nada queremos romper el equilibrio del gobierno nacional, le hemos propuesto que nos hagan una forma de pago, de tal manera que Tucumán mensualmente empiece a recuperar estos recursos”. El mandatario valoró el diálogo institucional: “Tenemos muy buen diálogo, nos escuchan, nos entienden, y también cuando nos pueden ayudar y solucionar algún problema, la nación también lo hace”.

Este escenario se complejiza porque Tucumán ya no exhibe los números holgados de 2024. Según un informe de Politikón Chaco, al tercer trimestre de 2025 el resultado primario cayó del 18% a menos del 3% de los ingresos totales, mientras el resultado financiero llegó apenas al 1%. Los ingresos totales variaron un 5,6% real interanual, contra una expansión del gasto del 25,5%.

En este contexto de presión fiscal provincial y reclamo de deuda, las negociaciones entre Nación y Tucumán adquieren especial relevancia: el respaldo de los legisladores alineados con Jaldo en el Bloque Independencia, tanto en la Cámara Alta como Baja, resulta estratégico para el oficialismo, lo que abre interrogantes sobre cuáles podrían ser las compensaciones concretas que ofrezca el Gobierno de Milei —ya sea por la merma en coparticipación derivada de la reforma o por la deuda acumulada— para consolidar ese apoyo, especialmente considerando la tercera posición de la provincia en aumento del gasto público a nivel nacional.