
Villafañe (foto izquierda) fue denunciado por el presunto abuso sexual de la esposa de Monteros (derecha).
El delegado comunal de Huasa Pampa Sud y Pueblo Viejo, Alberto Federico “Gary” Villafañe, afronta una investigación judicial por presunto abuso sexual, en una causa que se encuentra en plena etapa preliminar y que ya derivó en una serie de allanamientos y secuestro de dispositivos electrónicos. En paralelo, el funcionario público presentó una contrademanda contra la supuesta víctima y su esposo, a quienes acusó de buscar extorsionarlo con el pedido de dinero a cambio de no avanzar con la denuncia.
En ese contexto, Claudio Monteros, esposo de la supuesta víctima de abuso, realizó un extenso descargo público en el que rechazó de manera tajante la denuncia por extorsión impulsada por el funcionario y sostuvo que existe una maniobra de presión vinculada al poder político que Villafañe ostenta en la zona. Además, ratificó la acusación por abuso sexual contra su esposa y sumó graves señalamientos por presuntas irregularidades en la administración de la comuna.
La causa por abuso sexual fue denunciada el 7 de enero, mientras que al día siguiente la Justicia ordenó el allanamiento del domicilio del delegado comunal, donde se secuestraron dispositivos electrónicos. Según la imputación provisoria, los hechos investigados se encuadran en el artículo 119 del Código Penal, que contempla los delitos contra la integridad sexual, y habrían ocurrido entre septiembre y noviembre de 2025.
Sin embargo, Monteros cuestionó los tiempos procesales y aseguró que, pese a haber denunciado primero, él también fue allanado días después a partir de una denuncia previa de Villafañe, radicada el 30 de diciembre, por supuestas amenazas y extorsión.
“Yo hice la denuncia el 7 de enero y a él lo allanaron el 8. Pero a mí el allanamiento me llegó el sábado 10, por una denuncia que supuestamente él había hecho el 30 de diciembre. Ese día él estaba en Córdoba, no entiendo cómo puede avanzar algo así”, expresó en declaraciones a Noticias del Interior.

El operativo en su vivienda, ordenado por la jueza Norma Cecilia Tasquer, incluyó el secuestro de dos teléfonos celulares. Según Monteros, la orden de allanamiento incluso mencionaba la búsqueda de estupefacientes. “No encontraron nada. Me secuestraron los teléfonos y nada más. Desde ese momento tengo miedo por el poder político que tiene esta gente”, sostuvo.
En su testimonio, Monteros afirmó que durante años fue empleado de la comuna y mano derecha del delegado, lo que —según indicó— le permitió conocer de primera mano supuestas maniobras irregulares. “Yo manejaba cheques, iba a financieras, firmaba con cooperativas fantasma. La plata que él maneja no es de él, es del pueblo”, denunció.
También aseguró que recursos destinados a la comuna, como combustible y maquinaria, eran utilizados para fines privados. “Se le entregan millones de pesos en combustible, pero no hay máquinas trabajando hace meses. Ese combustible lo usa en sus camiones particulares”, afirmó.
La denuncia por abuso
Respecto de la denuncia por abuso sexual, Monteros relató cómo tomó conocimiento de la situación. “Mi señora me empezó a decir que no quería ir a trabajar, que él la acosaba. El 24 de diciembre me mostró los mensajes. Le decía que fuera a su casa, que estaba solo, que mintiera. Ahí exploté”, contó.
Consultado sobre si existió un abuso consumado, señaló: “Él intentó abusar de ella. Intentó violarla. Se aprovechaba de la confianza porque yo era su mano derecha y ella iba a la casa por cuestiones laborales”.
El esposo de la denunciante también negó de forma categórica haber extorsionado al delegado comunal. “Yo nunca lo amenacé. Es absurdo. Él me debía plata a mí. Todo el pueblo sabe que me debía dinero y que no me pagaba”, remarcó, y agregó que incluso aportó fondos personales para gastos de la comuna que nunca le fueron reintegrados.
Finalmente, Monteros afirmó que decidió dejar de concurrir a su lugar de trabajo por temor y reclamó la intervención de las autoridades provinciales. “Yo quiero que esto se investigue, que el gobierno tome cartas en el asunto. Que se revise todo: los cheques, el combustible, las máquinas. Que salga todo a la luz”, concluyó.
Mientras tanto, la Justicia continúa analizando la evidencia recolectada en los distintos allanamientos y avanza en ambas causas, que se investigan de manera paralela.