
La crisis electoral en la Universidad Nacional de Tucumán no cesa. Ahora, la Junta Electoral de la UNT rechazó los planteos presentados por la fórmula integrada por Miguel Ángel Cabrera y Virginia Abdala, quienes habían solicitado continuar con la Asamblea Universitaria convocada para elegir rector y vicerrector pese a la medida cautelar dictada por la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán.
A través de la resolución RES-JE-5897/2026, el organismo electoral universitario ratificó la suspensión de la Asamblea prevista para el 20 de mayo y sostuvo que la interpretación correcta de la cautelar obliga a frenar el proceso hasta que exista una definición judicial de fondo o cese la vigencia temporal de la medida. Ayer, de hecho, el Consejo Superior de la UNT aprobó que la Asamblea para elegir rector y vicerrector se realice el 10 de junio.
El planteo de Cabrera y Abdala había sido presentado entre el 16 y el 18 de mayo. Allí sostenían que la cautelar de la Cámara únicamente alcanzaba a la fórmula cuestionada por la re-reelección y que, por lo tanto, la Junta Electoral debía abstenerse de modificar el cronograma electoral y avanzar con la Asamblea Universitaria. Incluso consideraban que, en esas condiciones, su espacio quedaba como la única candidatura habilitada para competir por el Rectorado.
Sin embargo, la Junta rechazó esa interpretación y aclaró que la medida judicial no excluye definitivamente a la fórmula alcanzada por la cautelar, sino que únicamente suspende provisoriamente la tramitación de esa candidatura.
En la resolución, el organismo recordó que la Cámara Federal ordenó a la UNT “abstenerse de receptar, tramitar, acreditar, exhibir y oficializar fórmulas para el Rectorado” alcanzadas por la situación cuestionada judicialmente, suspendiendo provisoriamente esos trámites hasta que exista sentencia definitiva o venza el plazo previsto en la Ley de Medidas Cautelares contra el Estado.
A partir de esa interpretación, la Junta Electoral concluyó que realizar la Asamblea y proclamar una fórmula en estas condiciones podría generar consecuencias institucionales y electorales irreversibles. “Una fórmula suspendida no equivale a una fórmula excluida”, señalaron expresamente los integrantes del organismo, al advertir que avanzar con la elección transformaría una suspensión provisoria en una exclusión definitiva de hecho.
Además, el cuerpo electoral buscó desactivar los argumentos vinculados a una posible acefalía institucional. Según la resolución, el Estatuto universitario contempla mecanismos suficientes para garantizar la continuidad administrativa y política de la universidad mientras continúe la discusión judicial.
En paralelo, la Junta aclaró que la fórmula Cabrera-Abdala mantiene plenamente su condición de oficializada y conserva “íntegramente los derechos y garantías derivados de dicha oficialización”, rechazando cualquier interpretación que sugiera lo contrario.
Finalmente, la resolución desestimó formalmente todos los planteos realizados por los candidatos opositores y ratificó la suspensión de la elección de rector y vicerrector hasta nuevo aviso.