
En el marco del severo conflicto desatado en la Escuela Normal Superior en Lenguas Vivas “Juan Bautista Alberdi”, la legisladora Silvia Elías de Pérez (foto inferior) impugnó con dureza la inacción gubernamental y el cuestionado operativo de las fuerzas de seguridad ante los reclamos de la comunidad educativa, recusando directamente la validez del plan de reforma curricular de la ministra Susana Montaldo; ante este escenario, la parlamentaria formalizó la presentación de un proyecto de resolución en el cuerpo legislativo para exigir urgentes explicaciones y respuestas concretas sobre las deficiencias edilicias y pedagógicas que comprometen el futuro de la histórica institución.
El panorama en las afueras del establecimiento ubicado en la peatonal Muñecas evidenció el descontento generalizado de las familias y el cuerpo estudiantil. Por segunda jornada consecutiva, padres y alumnos de la Escuela Normal Superior Juan Bautista Alberdi protestaron este martes para exigir una urgente respuesta frente a las graves carencias edilicias, la falta de mobiliario y en contra de un proyecto ministerial para avanzar en un cambio en los planes de estudio que implicaría retirarle al establecimiento la orientación en Lenguas Vivas. Desde primera hora, encabezados por el Centro de Estudiantes de la Escuela Normal (CEEN), los chicos se apostaron en las puertas de la institución, en peatonal Muñecas 219, lo que impidió el ingreso de docentes y alumnos al edificio. La ruidosa movilización condicionó el dictado de clases.
En este escenario crítico, la parlamentaria opositora manifestó una profunda zozobra institucional y arremetió contra las autoridades provinciales por la parálisis y la falta de soluciones frente a las reiteradas demandas del sector educativo. “Hace meses venimos advirtiendo que la educación en Tucumán está en crisis. Primero dejaron que la Escuela Normal se caiga a pedazos. Hoy van también contra su corazón: el nivel educativo y la histórica formación en Lenguas Vivas que hizo grande a esta institución”, denunció con firmeza la referente legislativa.

La escalada de la protesta obligó a la intervención directa del Poder Ejecutivo, forzando un encuentro en el propio terreno del conflicto que, lejos de calmar las aguas, profundizó las diferencias interpretativas entre las partes. En medio de la protesta, se hizo presente en el establecimiento la ministra de Educación, Susana Montaldo, acompañada por integrantes del gabinete del área. Antes de entrar a una reunión con los integrantes del CEEN, la funcionaria calificó como “lamentable” el accionar de los alumnos y algunos padres que protestaron en las puertas de la escuela impidiendo el ingreso de docentes y estudiantes a clases y dijo que son impulsados “por algunos docentes” que se oponen a la modificación curricular.
Frente a la postura oficial, Elías de Pérez fustigó: “Los chicos tuvieron que llegar a una situación extrema, realizando una sentada y exponiéndose públicamente, para que recién la ministra de Educación decida escucharlos”.
La tirantez en los alrededores del colegio escaló de manera considerable debido a la fuerte presencia de efectivos de seguridad desplegados con anterioridad al arribo de las autoridades de la cartera educativa, un hecho que despertó un enérgico rechazo por parte de la representante de la oposición. “Es muy grave que frente al reclamo legítimo de estudiantes y familias la respuesta inicial haya sido un operativo policial. La educación necesita diálogo, no intimidación”, sentenció la legisladora, haciendo hincapié en los momentos de fricción y zozobra que debieron atravesar los tutores y los jóvenes manifestantes ante el accionar policial.
Pedido de explicaciones
Como derivación de esta jornada de protestas, Elías de Pérez encauzó institucionalmente el conflicto mediante una iniciativa de resolución en el parlamento tucumano. El propósito es forzar al Ministerio de Educación a rendir cuentas pormenorizadas sobre el vaciamiento de puestos docentes, el hacinamiento en los salones de clase, la carencia de asistencia psicopedagógica, la falta de mobiliario idóneo y el estado general de las instalaciones.
Finalmente, la parlamentaria concluyó su descargo advirtiendo que la decadencia estructural y la quita de recursos pedagógicos no representan un suceso aislado, sino que desnudan la desidia global del sistema de enseñanza local. “El deterioro de la Escuela Normal no es un hecho aislado. Es el reflejo de un sistema educativo provincial abandonado, donde las familias y los docentes tienen que salir a reclamar por condiciones mínimas”, remarcó, sentenciando que es inadmisible pregonar la excelencia académica cuando el alumnado carece de insumos básicos y de entornos seguros. “Detrás de este reclamo hay estudiantes, docentes y familias defendiendo una institución histórica de Tucumán. La educación no se ajusta. La educación se defiende”, remató.