
Mientras continúan las disputas políticas, las impugnaciones cruzadas y las discusiones judiciales alrededor del proceso electoral de la Universidad Nacional de Tucumán, la casa de altos estudios avanzó anoche con una de las instancias centrales del calendario institucional: la toma de juramento de los nuevos decanos y decanas de las 13 facultades.
La ceremonia se realizó en el Teatro Alberdi y fue encabezada por el rector de la Universidad Nacional de Tucumán, Sergio Pagani, junto a la vicerrectora Mercedes Leal. Participaron además autoridades académicas, representantes docentes, nodocentes y estudiantiles, además de integrantes de distintos organismos científicos y culturales vinculados a la institución.
El acto se produjo en un contexto particularmente sensible para la universidad. Las últimas semanas estuvieron marcadas por fuertes cruces políticos entre sectores oficialistas y opositores, impugnaciones a candidaturas y cuestionamientos al desarrollo del proceso electoral, especialmente en torno a la figura del propio Pagani y a las definiciones de la Junta Electoral universitaria.
Sin embargo, desde el Rectorado buscaron mostrar una señal de continuidad institucional y remarcar que el cronograma electoral avanza “con normalidad”, bajo el cumplimiento del Estatuto universitario y de las normas que regulan el cogobierno.
En ese marco, asumieron formalmente las nuevas conducciones de las facultades, elegidas previamente por sus respectivos Consejos Directivos. También se puso en funciones a nuevos asambleístas universitarios, en una etapa que desde la conducción definieron como “histórica”, por incorporar representantes de escuelas experimentales y del sector nodocente del Rectorado.
Durante la ceremonia, los nuevos decanos y decanas hicieron eje en la necesidad de sostener una universidad pública inclusiva, con fuerte presencia territorial y comprometida con la formación académica y científica.
La decana de la Facultad de Bioquímica, Química y Farmacia, María Inés Gómez, destacó que esta nueva gestión implica “un compromiso doble” y remarcó que uno de los principales desafíos seguirá siendo mejorar la permanencia estudiantil y reducir los índices de deserción.
En la misma línea se expresó el decano de Odontología, Gastón Lagarrigue, quien vinculó la asunción con el contexto de defensa de la educación pública tras la reciente Marcha Federal Universitaria. “Es fundamental poder estar representados por quienes nos eligieron. La universidad debe seguir siendo de todos”, sostuvo.
Por su parte, la decana de Psicología, Silvia López, puso el foco en el crecimiento institucional y en la expansión territorial de la oferta académica. Entre otros puntos, destacó la apertura de nuevas carreras y el incremento de la matrícula estudiantil como señales de fortalecimiento de la universidad pública.
El mensaje de Pagani
Uno de los discursos más esperados fue el del rector Pagani, en momentos en que su figura quedó en el centro de la escena política universitaria por las recientes impugnaciones opositoras.
El ingeniero celebró que la UNT haya podido completar esta nueva etapa electoral y resaltó los cambios implementados durante el proceso. “Hoy pusimos en funciones a nuevos asambleístas, incluyendo representantes de las escuelas y del sector nodocente del Rectorado. También se designó al director del Gymnasium, en una instancia inédita. Hemos trabajado con mucha transparencia y claridad”, afirmó.
Además, sostuvo que la universidad logró avanzar “con inversión genuina en las unidades académicas” y consideró que el proceso fortalece institucionalmente a “una de las universidades más importantes del norte argentino”.
Así, pese al clima de tensión política que todavía atraviesa la elección universitaria, la UNT buscó exhibir una imagen de normalidad institucional y continuidad democrática, mientras se encamina hacia las próximas definiciones del cronograma electoral.