
El presidente de la Comisión de Deportes de la Legislatura tucumana, Ricardo Bussi, apuntó con dureza contra el gobernador Osvaldo Jaldo tras el veto del Ejecutivo a una ley que ordenaba la expropiación de terrenos para el San Isidro Rugby Club. Para el legislador, la medida que dió a conocer Tendencia de Noticias, no es solo un traspié institucional: es una señal de abandono hacia los jóvenes y las políticas de inclusión social a través del deporte.
"Lo que hizo el gobernador es mucho más que vetar una ley: le dio la espalda al futuro de nuestros chicos", disparó Bussi. La norma vetada había sido aprobada con amplio respaldo parlamentario y apuntaba a garantizarle al club un espacio físico para su funcionamiento. La institución, con arraigo en la comunidad, es reconocida por su rol en la contención de jóvenes y la formación en valores. Según Bussi, el proyecto reunía todas las condiciones para avanzar: "Había acuerdo político, había necesidad social y había una solución concreta. Sin embargo, eligieron frenar todo".
El legislador fue más allá de la crítica coyuntural y advirtió que el veto expone una falla estructural en las prioridades del gobierno provincial. "El deporte no puede seguir siendo relegado. Es una herramienta de inclusión, de prevención y de construcción de valores. Cuando se lo abandona, las consecuencias las paga toda la sociedad", sostuvo.
Bussi buscó instalar la discusión en un plano más amplio: "No se trata de un terreno, se trata de oportunidades. Hoy esas oportunidades fueron vetadas". El legislador adelantó que no dará el tema por cerrado y anunciará nuevas iniciativas en defensa de los clubes barriales. "Vamos a insistir. Porque cada vez que un club crece, gana la comunidad. Y cada vez que el Estado se retira, alguien queda solo", concluyó.