La Legislatura de Tucumán debate la creación de la Comisión Especial de Emergencia Hídrica – Plan Integral de Prevención de Inundaciones, un organismo interdisciplinario encargado de generar una respuesta estructural a la vulnerabilidad que padece la provincia frente a las precipitaciones extremas. Esta iniciativa busca realizar un diagnóstico integral, identificar zonas críticas y diseñar estrategias de mitigación que superen la actual fragmentación de intervenciones estatales.
El proyecto, que ya cuenta con dictamen de la Comisión de Obras y Servicios Públicos, pretende pasar de una visión de emergencia a una planificación estratégica sostenida en el tiempo para proteger tanto la calidad de vida de los tucumanos como el desarrollo productivo regional.
La propuesta surge como una respuesta directa a los daños severos y la pérdida de vidas humanas registradas durante el primer trimestre del año debido a desbordes e insuficiencias en las obras de drenaje. El trabajo no partirá de cero, sino que retomará y actualizará el modelo iniciado en 2017, incorporando nuevas herramientas técnicas para poner fin a las inundaciones recurrentes.
De acuerdo con los fundamentos del proyecto, la problemática hídrica de Tucumán responde a problemas estructurales no resueltos, como la falta de mantenimiento de cauces, la ocupación irregular de zonas inundables y la ausencia de una planificación territorial adecuada.
En definitiva, se busca dar una respuesta institucional firme a un fenómeno que afecta sistemáticamente a las cuencas de los ríos Salí y Marapa, garantizando mayor legitimidad en las medidas que se implementen para el futuro de la provincia.