
La inflación en diciembre de 2025 en Tucumán fue de 2,9%, mientras que la variación interanual fue del 30,4%. En los debates sobre inflación suele mirarse el índice general y su variación, pero estos datos no capturan plenamente información clave. Lo relevante es analizar cómo evolucionaron los precios relativos entre distintos rubros.
El gráfico muestra la evolución del índice de precios relativos entre el rubro “alimentos y bebidas no alcohólicas” y el rubro “vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles” en Tucumán, en el período comprendido entre julio de 2018 y diciembre de 2025, con base diciembre de 2019 = 100.
Se observa que entre 2020 y 2022, los precios de los alimentos crecieron sistemáticamente por encima de los servicios, en un contexto de congelamientos y fuerte intervención tarifaria. Esto implicó un encarecimiento relativo de los bienes esenciales.
Dado que la estructura de gasto difiere entre hogares este fenómeno tuvo impactos distributivos distintos. En los hogares de menores ingresos, donde los alimentos representan una mayor proporción del gasto, el deterioro del poder adquisitivo fue más intenso. En los hogares de ingresos medios, la presión combinada de alimentos y servicios fue significativa. En los hogares de mayores ingresos, el efecto fue relativamente menor.
A partir de 2023, y con mayor intensidad desde abril de 2024, se observa un reacomodamiento de los precios relativos, impulsado por la recomposición de tarifas y servicios. Es importante aclarar que este proceso no implicó una baja de los precios de los alimentos en términos absolutos, sino que los precios de los servicios comenzaron a crecer a un ritmo mayor. En contextos de alta inflación, los ajustes de precios relativos se dan casi siempre con precios en alza.

Conclusión
El resultado de estos años no es solo inflación elevada, sino un profundo cambio en la estructura de precios relativos, con efectos concretos sobre el bienestar (redistribución del ingreso) de los hogares y la estructura del gasto en la economía local. Por otra parte, el violento cambio en la estructura de precios relativos ameritaría que en una próxima ocasión se comentara sobre la necesidad de actualizar la canasta de bienes y servicios que utiliza el INDEC para medir apropiadamente la inflación en Argentina.
El autor de este articulo de opinión es economista (Magíster en Economía) y tengo experiencia en el diseño, ejecución y análisis de operativos estadísticos. Fue Director de la Dirección de Estadística de la Provincia de Tucumán donde coordinó un equipo técnico multidisciplinario responsable de la producción de información económica, social y territorial de la provincia.