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LA SEMANA POLÍTICA

El dilema de Jaldo: entre el "no hay plata" y los preavisos internos

El gobernador apura fondos nacionales mientras en el oficialismo aumenta la inquietud y el nerviosismo. La irrupción de Cisneros y el telegrama de Yedlin.

PorTendencia de noticias
07 mar, 2026 08:56 p. m. Actualizado: 08 mar, 2026 08:13 a. m. AR
El dilema de Jaldo: entre el "no hay plata" y los preavisos internos

El peronismo tucumano atraviesa por un estado de confusión. Nadie se siente cómodo en la posición en la que le toca estar, pero tampoco es momento de plantearlo públicamente. Puede haber alguna que otra insinuación de esa tensión, pero nadie siente la seguridad de dar un primer paso.


La orfandad nacional se derrama hacia las provincias, en donde los gobernadores ligados al Partido Justicialista están cada vez más preocupados por la falta de fondos. Esa debilidad económica se traduce, casi en la misma proporción, en debilidad política. Aunque no compartan las políticas de Javier Milei, muchos sienten que deben hacerlo para sostener la gobernabilidad en sus provincias. Y, de paso, resguardar el manejo del poder local.


El desarrollo de las paritarias en las diferentes provincias exhibió ese agobio en las cuentas públicas. La mayoría de los gobernadores tuvieron -y tienen dificultades- para cerrar los acuerdos con los sindicatos. Tucumán no es la excepción; por primera vez en su gestión, Osvaldo Jaldo se encontró con un rechazo del gremio docente más importante. La conciliación obligatoria permitió el comienzo de clases, pero la discusión sigue trabada.


Impaciencia por las demoras y nerviosismo interno


El apoyo a la reforma laboral por parte de los dialoguistas debía traducirse en el envío de recursos a esos distritos. Sin embargo, hasta la semana que pasó no han llegado fondos mediante Aportes del Tesoro Nacional (ATN) a la provincia. En silencio, Jaldo viajó a Buenos Aires el jueves para buscar allí una reunión con el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo. Antes, había realizado gestiones y pasilleos el responsable de las finanzas locales, Daniel Abad.


La preocupación es inocultable. En cualquier otra circunstancia, Jaldo hubiese optado por quedarse para firmar y destacar en persona los acuerdos salariales. El jueves y el viernes se sucedieron las rúbricas en la Casa de Gobierno, pero en esta ocasión tuvo que viajar en busca de recursos. En el medio, sus dichos respecto de las cuatro horas de trabajo de los docentes caldearon el ambiente. Hubo réplicas previsibles de los sindicatos, enojo en las bases y consecuencias en la primera reunión de conciliación obligatoria: ATEP elevó un petitorio de 40 puntos al Gobierno.


La inquietud se percibe en el aire. Un par de días antes, en Aguilares, había dejado una frase elocuente de la realidad que le toca atravesar en su relación con la Nación. “Voy a Buenos Aires y me dicen, 'no hay plata, no hay obra y volvete a Tucumán'", admitió. En el mismo acto se refirió a las votaciones de 2023. “Lo que pasa en la democracia es lo que eligen los pueblos, lo que elige la ciudad y lo que elige un país. Y cuando elegimos bien y elegimos por cuatro años, bien. Pero cuando nos equivocamos también nos equivocamos por cuatro años”, rezongó.


Críticas en el mismo tenor repitió un día después en Burruyacu. “De nada sirve el equilibrio fiscal. De nada sirve de bajar el riesgo país y de nada sirve que las variables económicas y macroeconómicas estén con resultados positivos, si esos resultados no le bajan a la gente. De nada sirve la macroeconomía si la microeconomía, que es donde está la gente, el salario y el bolsillo de los trabajadores no empiezan a mejorar definitivamente en el interior del país”, expuso el mandatario.


Diálogo ratificado y comicios separados


No obstante, Jaldo sostiene su postura de diálogo con el Gobierno nacional. Y la defiende. Lo dijo el domingo pasado durante la apertura de sesiones de la Legislatura y lo repitió a lo largo de la semana en los actos que encabezó. Entiende que, con una economía en retracción y una caída de ingresos coparticipables que no cesa, es el único salvataje a mano que tiene para llegar a 2027.


Precisamente, el silencio dentro del peronismo guarda relación con las expectativas hacia el año que viene. En el Congreso, Milei anunció que avanzará con una reforma política. Esa movida persigue la eliminación de las PASO, la unificación de todo el calendario electoral del país (nacional y provincial) y la aplicación de la Boleta Única de Papel (BUP). Con picardía, el líder libertario avanza contra los gobernadores de la mano de los reclamos de un sector de la sociedad contra la política. Y eso acorrala y expone a los referentes provinciales, porque aunque la Constitución les dé la razón en cuanto a la autonomía en materia electoral de los estados provinciales, defender la postura de desdoblar los comicios es irritante.


Desde luego, ningún mandatario opositor querrá unificar las elecciones en 2027, e incluso muchos hablan ya por lo bajo de adelantar el calendario. En Tucumán se mencionan los meses de mayo o de junio, en una estrategia similar a la utilizada por Juan Manzur en 2023: la primera convocatoria era para mayo, pero cuando la Corte Suprema de la Nación lo bajó de la fórmula, se postergó la cita en las urnas un par de semanas.


El miedo al paso en falso


Por eso ningún referente oficialista quiere dar un paso equivocado. Un ejemplo fue el cierre del discurso que pronunció la intendenta de la Capital, Rossana Chahla, el domingo pasado. Ante el Concejo Deliberante, afirmó: “sabemos que la unión es nuestra mayor fortaleza, aunque algunos intenten sembrar divisiones donde no las hay”. Una postura similar de prudencia trata de exponer el vicegobernador, Miguel Acevedo. Aunque cuestiona la falta de reciprocidad del mileísmo con los gobernadores aliados, el presidente de la Cámara no está dispuesto a dar pasos que puedan generar ruido en la relación con su compañero de fórmula.


Hay un par de ejemplos. Uno es regional, porque desde las provincias del Norte Grande se intenta gestar la primera reunión del año del Parlamento y se había pensado en hacerla en Tucumán. Acevedo desalentó esa posibilidad para evitar que cualquier pronunciamiento contra la Nación pueda afectar la gestión de Jaldo. El otro tiene que ver con la juventud del peronismo. El sector “institucional”, que apoya al Gobierno; y otro espacio más crítico, denominado Juventud Justicialista, organizaron eventos para el viernes a la misma hora. Uno en la sede del PJ; otro en Santos Discépolo, bajo el lema de que la “historia y el movimiento no se traicionan”.


Parece un hecho menor, pero fue motivo de evaluación en la Cámara porque un día antes del mitin en el espacio cultural de La Rioja al 200, el legislador Gabriel Yedlin había llevado a sus propietarios a la Legislatura. De hecho, la Cámara brindará un apoyo económico a Santos Discépolo, aunque se optó por no darlo a conocer para que ese beneficio no sea interpretado como un aporte al sector crítico del Gobierno provincial.


En paralelo, la sesión para la elección del Defensor del Pueblo transcurrió sin contratiempos y el jaldista Agustín Fernández fue designado para reemplazar a Eduardo “Lalo” Cobos. En acuerdo con la Casa de Gobierno, continuará como defensor adjunto Ismael Karim Kanan, esposo de la jueza Marcela “Machi” Ruiz, titular de la Asociación de Magistrados de Tucumán y de la Federación Argentina de la Magistratura y la Función Judicial.


El dato curioso de este episodio lo protagonizaron los seis legisladores radicales y el puñado de ex alfaristas. Acevedo los reunió por separado días antes de la sesión para ofrecerles que eligieran el nombre de una mujer como segunda defensora adjunta. Como el acuerdo se demoraba, a ese lugar terminará yendo una contadora muy ligada a él, Viviana Di Benedetto. También, con buenas referencias en el Ministerio de Economía.


El sacudón de los preavisos


Quizá el único hecho que rompió la silenciosa incomodidad fue la entrevista que brindó el diputado Carlos Cisneros a Tendencia de Noticias. El referente bancario blanqueó su enojo con Jaldo por el silencio frente a la represión que vivieron los bancarios en diciembre en Concepción y por los ataques que recibe la intendenta Chahla de un sector de la Casa de Gobierno. Además, deslizó que fue el propio gobernador quien puso “alfombra roja” para el desembarco libertario en Tucumán.


Esta reaparición fue, junto al anticipo en Enterate Play del diputado Pablo Yedlin de que habrá una propuesta antimileísta del peronismo en la provincia, el primer telegrama electoral de 2026. Con la gestión atada al humor de la Casa Rosada, en el jaldismo tomaron nota de los mensajes y también del aviso de que un armado de unidad para 2027 no será tan sencillo como en la previa de las legislativas de 2025.

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