
El Mundial logra romper grietas y consumar un abrazo imaginario entre todos los argentinos por el bien máximo de obtener el título del mundo. Algo que se pude ver con locura en 2022 y que en este 2026, hay imágenes que se van repitiendo, inesperadamente, de manera más pronta que en otros momentos. Uno de esos puntos de fuerte mancomunión fue en el Fan Fest de San Lorenzo y Congreso. Allí, la Municipalidad de San Miguel de Tucumán volvió a repetir un punto que también se pudo vivir contra Argelia. Que las costumbres se repitan y no se pierdan.
Al principio, con una murga enfiestando el lugar para que los más chicos se diviertan, la gente fue cayendo de su trabajo, del colegio (o algunos que directamente no fueron) o aquel que vio el tráfico y decidió patear fuerte al medio y asegurar ver el partido. Con varios stands de comida para poder almorzar, para aquellos privilegiados que no se les hace un nudo en el estómago y con algunos juegos para disfrutar con amigos y familia. El encuentro fue llenándose de apasionados con su familia y amigos: "Vengo con mi hijo porque ya estuvimos aquí el anterior partido, así que repetimos" dice Nicolás con una sonrisa socarrona para no caer en la palabra que tampoco vamos a repetir. "Vivimos en Simoca y vinimos a hacer unos trámites que nos llevaron más de la cuenta, así que nos quedamos acá" comparte Esteban junto con su pareja María que ya eligieron su asiento, bien al frente de la pantalla gigante. Las sillas se fueron ocupando y entre sorteos y aplausos, la seriedad inundó el lugar al cantar el Himno y el manto sagrado se metió de lleno en el corazón de todos. Clic encendido para vivir el Mundial.

El partido se vivió con tensión hasta que llegó la infracción a Lautaro Martínez, algunos tibios gritos pidiendo penal se hicieron oír, pero al ver la repetición, la indignación y el reclamo se hizo general. Cuando Messi acomodó la pelota, varios sacaron su celular para tener un recuerdo inmaculado. Sin embargo, pasó a ser pesadilla con el yerro del GOAT y una decepción que no se escuchó: un silencio atroz invadió la esquina pero unos leves aplausos despertaron del letargo que se vivía por la desilusión.
Todo cambió cuando frotó la lámpara el 10, y su magia recorrió cada cuerpo que, por lo menos, allí habitaba (y que se pudo presenciar) con un alarido de euforia mezclado con bronca; como si el tan esperado grito sagrado haya hecho acumular fuerza en un partido que estaba trabado. Saltos pero a sentarse rápidamente para cerrar la primera etapa.

En el entretiempo, se vivieron más sorteos y con cumpleañeras recibiendo merecidos regalos como camisetas y pelotas, todo era en un marco insólitamente de cero estrés; como si esos 15 minutos fueran una dimensión aparte en el plano que vivimos, pero cuando la pelota vuelve a rodar, reaparecen esos nervios que obligan rápidamente a ponerse en posición de alerta a todos. Un arbitraje flojo empezó a levantar la temperatura en algunos espectadores, que ya pedían cartulina en cualquier situación. La incertidumbre era tan grande que cualquier cosa impulsaba a levantarse de la silla: el mano a mano de Nicolás González o la tapada de "Dibu" Martínez permitieron que se escuchen grandes aplaudos. Pero el estallido vino cuando el pibe de 38 (39 en dos días) convierta su doblete y la explosión sea doble en San Lorenzo y Congreso. Alivio y emoción. Historia viva del deporte.
Y con el pitazo final, varios se levantaron felices y dispuestos a seguir los festejos: "Messi es único. Me voy a la plaza amigo" me dijo un hombre ploteado enteramente hasta la cabeza de celeste y blanco y con una corrida a lo Julián Álvarez se fue para seguir con los festejos. La marea se fue desaguando pero con la continuidad de la algarabía que se vivió. Una más para este escenario que se va adentrando en el corazón de los tucumanos.

#SAN
#LORENZO
#CONGRESO
#ESQUINA
#FAN
#FEST
#MUNICIPALIDAD
#TUCUMÁN
#FIESTA
#ARGENTINA
#AUSTRIA
#MUNDIAL
#TUCUMANOS