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MUNDIAL 2026

Las calles de Yerba Buena también se pintaron de celeste y blanco tras el triunfo argentino

En la intersección de las avenidas Aconquija y Solano Vera, un grupo de fanáticos salieron a festejar la clasificación a dieciseisavos.

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Joel KatzTendencia de noticias
22 jun, 2026 05:04 p. m. Actualizado: 22 jun, 2026 05:04 p. m. AR
Las calles de Yerba Buena también se pintaron de celeste y blanco tras el triunfo argentino

¿Alguien creía que después de la consagración en Qatar 2022 el fervor mundialista iba a bajar en Argentina? Si era así, se equivocaban. Y prueba de ello son los festejos luego del triunfo 2-0 sobre Austria, en el segundo partido de la fase de grupos, que clasificó al seleccionado nacional a dieciseisavos. Entre los puntos donde la gente se concentró, estuvo Yerba Buena.



Instantes después del segundo gol de Lionel Messi, que sentenció sobre la hora el triunfo del equipo de Lionel Scaloni, las calles de la ciudad jardín empezaron a alterarse. Después de una tensa calma durante dos horas, alterada solo por gritos y festejos provenientes de casas, bares y colegios, la gente salió. Algunos a seguir su rutina; otros, a festejar.



Como suele suceder, la intersección de las avenidas Aconquija y Solano Vera fue el punto elegido. Es cierto, no fue un grupo tan numeroso como el que festejó las consagraciones en el Mundial pasado, o en las Copas América. Pero, para ser apenas el segundo partido de fase de grupos, fue una gran convocatoria.



En la platabanda de la Aconquija se concentró el grueso del grupo, y lo que podríamos calificar de "barra brava". Un grupo de más de 20 personas se llevó todas las miradas no solo por la indumentaria de la Selección, sino por los instrumentos. Con bombos y clarinetes, además de las clásicas vuvuzelas, que se colaron como un instrumento musical, se armó la fiesta en las calles yerbabuenenses.



Mientras tanto, los que pasaban por allí se sumaban. Los autos, con las bocinas, y algunos incluso con banderas. Los peatones, contagiados por el fervor, se acercaban, cantaban un rato y se iban; otros se quedaban. La mayoría de ellos, claro está, con los colores celeste y blanco presentes de alguna forma en su ropa.



¿Cómo explicar este festejo por un segundo partido de fase de grupos de un Mundial? Para un extranjero, probablemente sea difícil de entender. Para un argentino, no tanto: la pasión futbolera supera todo. Y esta Copa del Mundo recién comienza.

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