
El virus Nipah (NiV) es una enfermedad infecciosa grave que provoca brotes aislados en países del sur y sudeste asiático. Si bien el riesgo de contagio para la población general es considerado muy bajo, su alto nivel de mortalidad y su capacidad de transmisión en contextos específicos hacen que sea catalogado como un patógeno prioritario por la Organización Mundial de la Salud (OMS), según informó TN.
Se trata de un virus zoonótico, es decir, que puede transmitirse de animales a humanos y, en determinadas circunstancias, también entre personas. Fue identificado por primera vez en 1999, durante un brote registrado en Malasia y Singapur, vinculado a criadores de cerdos. Desde entonces, los sistemas de vigilancia epidemiológica siguen de cerca su evolución, especialmente tras la confirmación de nuevos casos en la India en enero de 2026.
Los murciélagos frugívoros del género Pteropus, conocidos como zorros voladores, son los reservorios naturales del virus. A partir de ellos, el Nipah puede pasar a otros animales ,como los cerdos, y eventualmente a los humanos. Los brotes en personas se concentraron hasta ahora en Bangladesh, India, Malasia, Filipinas y Singapur, sin registros confirmados fuera de Asia. A diferencia de otros virus respiratorios, el Nipah no se transmite fácilmente, ya que requiere contacto estrecho con fluidos corporales.
El mayor motivo de preocupación es su alta tasa de letalidad, que oscila entre el 40% y el 75%, según datos oficiales. Los síntomas iniciales pueden confundirse con una infección común, pero en los casos más graves el virus afecta al sistema nervioso y provoca encefalitis aguda, con riesgo de convulsiones, pérdida de conciencia y secuelas neurológicas. Actualmente no existe una vacuna ni tratamiento específico, por lo que la prevención y la detección temprana siguen siendo las principales herramientas para evitar su propagación.