
Christian Petersen atravesó uno de los momentos más críticos de su vida luego de intentar ascender el volcán Lanín, en la provincia de Neuquén. Lo que comenzó como una actividad planificada durante una estadía en San Martín de los Andes terminó en una emergencia médica que derivó en una falla multiorgánica, internación prolongada y un proceso de rehabilitación que aún continúa.
El cocinero había viajado a la zona para participar de una actividad solidaria y aprovechar los días posteriores para realizar el ascenso, una experiencia que ya había repetido en otras oportunidades en distintos cerros patagónicos. Sin embargo, el contexto emocional, el estrés acumulado y una combinación de factores físicos y de salud previos influyeron de manera determinante en su estado durante la travesía.
Durante el descenso, el cuadro se agravó: presentó arritmia, descompensación general y fue asistido por personal médico, lo que derivó en su traslado a un centro de salud y, posteriormente, al Hospital Alemán, donde permaneció internado sin recuerdos de varias semanas. Allí se confirmó también un cuadro de neumonía, que se sumó a antecedentes recientes de infecciones contraídas en un viaje previo.
Actualmente, Petersen se encuentra en plena etapa de recuperación. Perdió cerca de 18 kilos, sufrió una importante disminución de masa muscular y debió reaprender movimientos básicos. Aun así, destacó los cambios positivos que atravesó tras el episodio: una vida más pausada, mayor cuidado personal y la decisión de alejarse definitivamente de actividades de alto riesgo, enfocándose en su salud y en su entorno familiar.