
La polémica comenzó a tomar fuerza luego de trascender comentarios que sugerían una incomodidad de Marixa Balli por no haber sido seleccionada para reemplazar a Verónica Lozano o para cubrir la antesala de los premios Martín Fierro. Dichos rumores fueron alimentados por declaraciones de Ximena Capristo, quien deslizó la existencia de una interna por celos profesionales con Evangelina Anderson. Ante estas afirmaciones, la producción del programa SQP buscó la palabra directa de la protagonista, quien respondió con un exabrupto, expresando que se encuentra cansada de las constantes especulaciones sobre su rol y su relación con el equipo de Telefe.
Durante su descargo, Marixa Balli fue contundente al señalar que las versiones no tienen fundamento y cuestionó la insistencia de los medios sobre un tema que calificó como inexistente. La panelista afirmó sentirse acosada por los rumores diarios que intentan generar fricciones en su entorno laboral y aclaró que, aunque cuenta con una extensa trayectoria en la conducción,recordando sus años al frente de ciclos como La Isla de Balli, en ningún momento ha reclamado espacios de mando ni ha manifestado interés en desplazar a sus colegas de Cortá por Lozano.
Sobre su ausencia en el programa inmediatamente posterior a la ceremonia de los premios Martín Fierro, la exintegrante de LAM dio explicaciones precisas para desmentir cualquier conflicto. Marixa Balli argumentó que decidió no asistir porque, al no haber estado presente en la gala, consideró que no tenía sentido participar de un análisis sobre algo que no había transitado personalmente, una decisión que, según aclaró, fue comprendida y aceptada sin inconvenientes por los directivos del canal.
Finalmente, la mediática desmintió haber pedido participar en otros envíos de la señal o haber protagonizado reclamos por falta de protagonismo. Con visible fastidio por el alcance que tomaron las versiones, Marixa Balli concluyó que resulta llamativo cómo se construyen historias sobre su desempeño profesional sin que ella tenga contacto frecuente con quienes difunden los trascendidos, reafirmando que solo se hace responsable de sus palabras y de los hechos que realmente han ocurrido.