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El aglomerado Gran Tucumán – Tafí Viejo cerró el segundo semestre de 2025 con indicadores que reflejan marcadas desigualdades sociales, destacándose que en el 38,0% de los hogares el promedio de formación de sus integrantes adultos es inferior a los 11 años de escolaridad. Según el informe técnico elaborado por la Dirección de Estadística de la Provincia (DEP), al que tuvo acceso Tendencia de Noticias, esta vulnerabilidad educativa se entrelaza con un hábitat condicionado por la cercanía a basurales y zonas inundables, una cobertura médica que deja a más de 320.000 personas supeditadas exclusivamente al Estado y una infraestructura de servicios públicos que aún no logra la integración total, especialmente en materia de gas natural y cloacas.
El informe pone especial énfasis en el clima educativo del hogar, definido como “un indicador que busca aproximar el capital cultural y humano disponible en el entorno familiar inmediato de niños, niñas y adolescentes”. Este capital se calcula promediando los años de instrucción de los mayores de 18 años, y los resultados son preocupantes: un 32,0% de los hogares posee un clima educativo “Bajo” (entre 7 y 11 años de estudio) y un 6,0% se sitúa en el nivel “Muy Bajo” (menos de 7 años).

Esta realidad condiciona directamente a las nuevas generaciones. El documento advierte que “los niveles más elevados de asistencia se registran entre los niños, niñas y adolescentes de 4 a 17 años (NNyA) que residen en hogares con clima educativo muy alto, donde la asistencia alcanza el 100%”. En contraste, en los hogares con clima educativo muy bajo, la inasistencia escolar se eleva al 6,5%, lo que evidencia cómo la falta de instrucción de los adultos impacta en la escolarización de los menores.
La calidad del entorno donde se emplazan las viviendas es otro punto crítico. Las características del hábitat refieren a las “condiciones de seguridad, infraestructura, salud y localización y el entorno en el que se emplazan las viviendas, que definen la habitabilidad de un asentamiento humano”. En este sentido, el 29,1% de los hogares reside en viviendas cercanas a basurales (a tres cuadras o menos), mientras que el 10,9% se localiza en zonas que registraron inundaciones en el último año.

En cuanto a los servicios públicos, si bien el acceso a la red pública de agua corriente alcanza al 99,3% de los hogares, la cobertura se reduce drásticamente en otros suministros esenciales. Solo el 59,5% de los hogares dispone de conexión a la red de gas natural y el 76,0% cuenta con acceso a desagües cloacales. El informe, en este aspecto, concluye que el 47,7% de los hogares no accede al menos a uno de estos tres servicios básicos, lo que “pone de manifiesto desigualdades en las condiciones de infraestructura y equipamiento urbano”.

Respecto a la calidad de los materiales de la vivienda, indicador que evalúa la protección contra factores ambientales, el 75,0% de los hogares cuenta con materiales suficientes. No obstante, persiste un 17,4% de hogares en viviendas de calidad insuficiente y un 7,6% en calidad parcialmente insuficiente, afectando principalmente a las personas (21,6% y 9,2% respectivamente), lo que refleja una “mayor concentración de personas en viviendas con condiciones habitacionales deficitarias”.

En materia de cobertura médica, el sistema público sostiene a una gran parte de la población. El 35,5% de los tucumanos (329.964 personas) posee cobertura únicamente a través del sistema público de salud. Al analizar los hogares, el 42,4% registra al menos un miembro cubierto solo por el Estado, y en un 18,9% de los casos, la totalidad de la familia carece de obra social o prepaga.
El informe también desarrolla datos sobre la convivencia y la propiedad:
Hacinamiento: El 1,9% de los hogares sufre de hacinamiento crítico (más de tres personas por cuarto), una situación que involucra a 34.835 personas en el aglomerado.

Saneamiento: El 18,9% de los hogares presenta condiciones inadecuadas, lo que incluye casos donde el baño no tiene descarga de agua, se comparte con otros hogares o está fuera del terreno. Específicamente, un 9,1% de los hogares no cuenta con baño con descarga de agua.
Régimen de tenencia: El 59,1% de los hogares es propietario de la vivienda y el terreno, mientras que un 17,9% reviste el carácter de inquilino o arrendatario. El documento destaca que el 10,5% de los hogares se encuentra en la categoría de “ocupantes”, lo que incluye situaciones de ocupación de hecho o gratuita con permiso.

Finalmente, sobre la educación en adultos, el informe señala que el 36,7% de la población de entre 30 y 64 años no logró finalizar el nivel secundario, cifra que se eleva al 54,4% en los adultos mayores de 65 años, marcando la brecha generacional en el acceso a la formación obligatoria.