
El ingenio La Trinidad puso en marcha este viernes una nueva zafra azucarera en un contexto marcado por la expectativa productiva, la necesidad de sostener los precios y la preocupación por la provisión de gas durante el invierno. En la apertura de la campaña, referentes de la industria, del Gobierno provincial y de la comuna coincidieron en destacar el peso económico y social de la actividad para Tucumán, especialmente para las comunidades del sur provincial que dependen de manera directa e indirecta del movimiento azucarero.
Sixto Ansonnaud, referente del ingenio La Trinidad, sostuvo que el principal condicionante para el desarrollo de la campaña será el clima. “Creo que el tiempo ha mejorado, esperemos que no tengamos lluvias continuas y nos permitan cosechar la cantidad de caña que hay en la provincia, que realmente es mucha”, señaló. En ese sentido, remarcó que el sector necesita varios días de estabilidad para avanzar con la cosecha y garantizar el ingreso de materia prima al canchón.

El industrial también se refirió al mercado interno del azúcar y aseguró que existe un trabajo coordinado para evitar desequilibrios en la oferta. Explicó que ya se realizó “un gran esfuerzo de exportación” y que parte del excedente también se destina a la producción de alcohol. A partir de esas herramientas, consideró que los excedentes están controlados y que el objetivo es sostener el precio. “Hay permanentemente diálogo entre todos los industriales del país, también con los productores cañeros y el gobierno de la provincia de Tucumán”, afirmó.
Consultado por la provisión de gas, Ansonnaud marcó una diferencia entre La Trinidad y otros ingenios de la provincia. Explicó que la planta no consume gas porque trabaja con bagazo, la fibra que queda luego de procesar la caña. “Trinidad es un ingenio especial porque no consume gas, todo lo hace con bagazo”, indicó. Además, recordó que en la localidad no llega la red de gas, por lo que el establecimiento desarrolló durante años un esquema propio para moler únicamente con esa fuente energética. De todos modos, expresó su deseo de que la situación pueda resolverse para el resto de las industrias.

En representación del Gobierno provincial, Eduardo Castro, secretario de Producción, destacó que la zafra no sólo marca el inicio de una campaña industrial, sino también la puesta en marcha de una de las principales economías regionales del país. Durante su discurso subrayó que la agroindustria azucarera tucumana produce cerca del 65% del azúcar nacional y moviliza alrededor de 50.000 puestos de trabajo directos e indirectos.
Castro planteó que el desafío del sector es avanzar hacia una producción más eficiente, sustentable y con mayor agregado de valor. En esa línea, mencionó la importancia de fortalecer la bioenergía, el alcohol, la innovación tecnológica y la eficiencia industrial como pilares para sostener el liderazgo de Tucumán. “La zafra es identidad y la zafra es arraigo para Tucumán”, expresó, al tiempo que ratificó el acompañamiento del Estado provincial a productores, trabajadores, transportistas e industriales.

Por su parte, Roberto López Soraire, delegado comunal de La Trinidad, remarcó el impacto que tiene el ingenio en la vida cotidiana del pueblo. Señaló que más de 500 trabajadores de la comuna dependen de manera directa de la actividad y que toda la comunidad se mueve, de forma indirecta, alrededor de la zafra. “No sólo endulza a la comunidad, sino que también es el motor productivo de este pueblo”, afirmó. Además, destacó que La Trinidad funciona como un punto neurálgico para localidades vecinas como Medina, Nueva Trinidad y Ciudacita.

Luego de la celebración de la misa y la bendición de frutos en uno de los galpones del ingenio, se realizó el tradicional ágape. Según anticipó Ansonnaud , las tareas de recolección de la caña comenzarían entre lunes y martes, una vez que haya suficiente producción para iniciar la molienda.