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Durante el primer trimestre de 2026, el sector energético nacional mostró un comportamiento dispar donde los biocombustibles se consolidaron como un motor de crecimiento, destacándose especialmente el desempeño positivo del bioetanol de caña frente a otras fuentes de energía. Sin embargo, este avance se produce en un marco de creciente preocupación industrial por la disminución del 9,6% en la provisión de gas, una situación que se tornó compleja en las últimas horas afectando seriamente la productividad de las fábricas tucumanas ante las restricciones del fluido que ya se manifestaban en los indicadores técnicos del periodo.

Dentro del rubro de energías renovables, el bioetanol mostró una dinámica de crecimiento sostenida durante los primeros tres meses del año. Según el informe del INDEC, al que tuvo acceso Tendencia de Noticias, “en el primer trimestre de 2026, la producción total de bioetanol muestra un aumento de 4,3%, como consecuencia del aumento de 6,6% de la producción de bioetanol de caña y del incremento de 3,3% de la producción de bioetanol de maíz en comparación con igual período del año anterior”. Asimismo, el documento detalla que los “despachos al mercado interno de bioetanol registran un aumento de 1,6% en el primer trimestre de 2026 con respecto a igual período de 2025”.

Por su parte, el biodiésel también exhibió cifras positivas en su nivel de actividad. El reporte técnico señala que “la producción de biodiésel presenta una suba de 12,5% y los despachos al mercado interno en toneladas muestran un aumento de 12,2%, en comparación con el mismo período del año anterior”.
En contraposición al crecimiento de los biocombustibles, el sector del gas natural atraviesa un periodo de retracción que afecta directamente a la industria. El informe oficial es taxativo al respecto: “El gas distribuido, que no incluye lo entregado a las centrales eléctricas, registra una disminución de 9,6% en el primer trimestre de 2026, respecto a igual período de 2025, debido principalmente a un menor volumen de gas distribuido a usuarios industriales”. Esta baja en la provisión, que ya se evidenciaba en el acumulado trimestral, explica las dificultades que enfrentan actualmente las plantas productivas para mantener sus niveles de fabricación.

Desempeño general y componentes del sector energético
A nivel macro, el Indicador Sintético de Energía (ISE) registró una suba de 1,2% con respecto a igual período de 2025. Este índice presenta el desempeño del sector a partir de la evolución de la generación eléctrica, el gas entregado y derivados del petróleo. Al desglosar sus componentes, se observan tendencias divergentes:
Electricidad: La generación neta del Sistema Interconectado Nacional registró una caída de 1,6%, lo cual estuvo “relacionada principalmente con una menor generación hidráulica y térmica”. No obstante, la energía autogenerada en minería e industria aumentó un 6,5%.
Petróleo: Los derivados seleccionados para el cálculo del ISE mostraron una suba de 9,8% en el trimestre. El informe destaca que “la principal incidencia positiva se verifica en gasoil neto de centrales eléctricas”.

Respecto al futuro inmediato, las empresas del sector mantienen cautela en sus proyecciones de demanda interna para el segundo trimestre de 2026. En el sector de electricidad, el “50,0% de las firmas prevé que la demanda interna no variará, 33,3% estima que disminuirá y 16,7% considera que aumentará”. En el sector gasífero, la visión es más estable, ya que el “70,0% de las firmas consultadas prevé que la demanda interna no variará”.

Finalmente, en materia de inversiones, el sector gasífero muestra un compromiso total de expansión. El relevamiento cualitativo indica que “en el sector gasífero, 100,0% prevé realizar inversiones” durante el segundo trimestre, mientras que en el petrolero la cifra alcanza el 83,3%. Según el INDEC, los tres sectores principales “destinarán inversiones a mejorar la calidad del producto y/o servicio y a aumentar la producción y/o ampliar el servicio”.