
Esta mañana, en el marco del paro nacional convocado por gremios del sector, docentes universitarios y privados se movilizaron en Plaza Independencia para reclamar mejoras salariales y denunciar lo que definieron como un “retroceso estructural” en materia educativa. La protesta reunió a dirigentes y afiliados de ADIUNT y SADOP, que coincidieron en cuestionar tanto la política salarial provincial como las decisiones adoptadas por el Gobierno nacional.
La secretaria general de ADIUNT, Anahí Rodríguez, planteó que el conflicto trasciende la discusión paritaria. “La educación está saliendo a las calles por aumento salarial, pero también por todo este paquete de medidas que impulsa el Gobierno contra la clase trabajadora y contra la educación”, sostuvo. En ese sentido, criticó el presupuesto nacional y la eliminación del artículo que establecía un piso de inversión educativa en relación al PBI. “No es tan solo una pelea salarial, sino una pelea en defensa de la educación pública”, remarcó.
Rodríguez también vinculó el reclamo con el debate más amplio sobre la reforma laboral y las políticas vinculadas a los recursos naturales. “Pretenden eliminar conquistas históricas de la clase trabajadora. No es solo el salario o la educación, es un ataque al conjunto del pueblo trabajador y al territorio argentino”, expresó. Desde ADIUNT anticiparon que los próximos pasos se definirán en asamblea y en el congreso de CONADU Histórica.
Por su parte, el secretario general de SADOP Tucumán, Mario Dionisi, exigió la reactivación de la paritaria federal docente y el envío de fondos nacionales para el incentivo y la conectividad. Advirtió, además, sobre el impacto de la crisis en el sistema privado: “Creció la morosidad, bajó la matrícula y puede haber situaciones dramáticas”.
Dionisi señaló un dato que encendió alertas en el sector: la matrícula en los profesorados cayó un 40%, lo que evidencia -según planteó- un fuerte abandono de la profesión. “Hoy tenemos salarios de indigencia. No se puede vivir con la docencia”, afirmó.
Ambos gremios coincidieron en que el ciclo lectivo comenzará en un clima de tensión, con docentes “agobiados y agotados”, y ratificaron la continuidad del plan de lucha en las próximas semanas.