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EL ARMADO OPOSITOR

Dirigentes radicales de Tucumán exigen elecciones internas y cuestionan la intervención del partido

El Movimiento Radical de Tucumán reclamó el fin de la intervención partidaria y la convocatoria urgente a comicios internos para que los afiliados recuperen el control del partido.

PorTendencia de noticias
21 may, 2026 12:14 p. m. Actualizado: 21 may, 2026 12:14 p. m. AR
Dirigentes radicales de Tucumán exigen elecciones internas y cuestionan la intervención del partido

Un grupo de dirigentes radicales de la provincia se pronunció públicamente contra la conducción interventora de la Unión Cívica Radical (UCR) tucumana y exigió la convocatoria inmediata a elecciones partidarias libres y transparentes.


El reclamo fue impulsado por el Movimiento Radical de Tucumán, espacio que encabeza el legislador provincial Agustín Romano Norri y del que también forman parte Teresita Villavicencio, Ariel García, Luis González, Jorge Mendía y Marcelo Altamiranda, entre otros referentes de la fuerza centenaria en suelo tucumano.


El pronunciamiento apuntó con dureza a lo que los impulsores del movimiento denominaron "dedocracia porteña", en alusión a lo que describen como una gestión partidaria centralizada en Buenos Aires que ignora la voluntad de los afiliados del interior del país.


"El radicalismo en Tucumán no puede permanecer indefinidamente intervenido ni alejado de la voluntad de sus afiliados y militantes", sostuvieron en su declaración, en la que recordaron que la historia del partido está "fundada en la democracia interna, la participación activa y el respeto irrestricto por las instituciones".


La intervención de la UCR tucumana tiene una historia convulsionada. El Comité Nacional dispuso la medida luego de los cuestionamientos que surgieron por el turbulento proceso electoral interno del distrito local. En febrero de 2025, la Junta Electoral de la UCR local había ratificado a Romano Norri como titular de la Junta de Gobierno provincial, pero la oficialización no calmó las aguas.


En el plenario del Comité Nacional se aprobó la intervención por un año del distrito Tucumán, designándose como normalizadores al santafesino Hernán Rossi y al jujeño Jorge "Colo" Rizzotti. Romano Norri rechazó de inmediato la decisión: "La UCR Nacional no deja de sorprender día a día; se sigue mirando el ombligo. Intervienen una provincia para seguir con lo mismo de siempre. Quieren un partido cerrado, sin debate interno y solo utilizarlo como un sello electoral", reprochó el legislador.


El Movimiento Radical fue más lejos aún al cuestionar la legalidad de la medida. Los dirigentes señalaron que la intervención no fue ratificada por la Convención Nacional, tal como exige la Carta Orgánica partidaria, ya que la sesión extraordinaria convocada para el 25 de abril de 2025, destinada a considerar la ratificación o rechazo de la medida, nunca fue debidamente convocada ni celebrada, lo que a su entender vicia de nulidad e ilegitimidad la intervención en curso.


Los dirigentes fueron categóricos al señalar que "no existe radicalismo posible sin afiliados eligiendo libremente a sus autoridades" y rechazaron que la reconstrucción del partido pueda llevarse adelante "con dirigentes foráneos", en una crítica implícita a los interventores designados desde la conducción nacional.


El Movimiento Radical de Tucumán exigió a los interventores de la UCR provincial la convocatoria "urgente e inmediata" a elecciones internas, con garantías de reglas claras, participación amplia y transparencia en todo el proceso comicial.


La convocatoria se enmarca en un contexto de tensión interna que atraviesa el radicalismo a nivel nacional, donde distintos sectores del interior vienen cuestionando el manejo centralizado de las estructuras partidarias y reclamando mayor autonomía para las provincias.


Para el movimiento, la salida de la crisis orgánica pasa necesariamente por recuperar la vida institucional del partido. "La legitimidad solo la otorga el voto de los afiliados", insistieron, al tiempo que llamaron a que el radicalismo tucumano vuelva a ser "una alternativa política seria, moderna y comprometida con los problemas y soluciones en favor del pueblo". El cierre del pronunciamiento fue contundente: "Es momento de devolverle el partido a los radicales de Tucumán".

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