
La jornada de protesta nacional de este 19 de febrero, convocada por la CGT en rechazo a la reforma laboral tratada en Diputados, se enmarca en un escenario de marcada selectividad sindical. Según un relevamiento del Observatorio de la Calidad Institucional de la Universidad Austral, la gestión de Javier Milei registra una frecuencia de un paro general cada 200 días, posicionándose como el tercer presidente con mayor asedio gremial desde 1983. El estudio subraya una histórica asimetría: mientras los mandatos no peronistas soportaron el 65% de las huelgas totales en apenas 14 años de poder, las administraciones peronistas —con 28 años de ejercicio— solo recibieron el 35%, evidenciando lo que el informe denomina un trato "benévolo" hacia estas últimas.
El informe elaborado por Marcelo Bermolén analiza la secuencia histórica de los últimos 42 años, contabilizando 46 paros generales. La distribución según la ideología política del Ejecutivo muestra una brecha profunda:
Gobiernos no peronistas (Alfonsín, De la Rúa, Macri, Milei): 30 paros en 14 años.
Gobiernos peronistas (Menem, Duhalde, Kirchner, CFK, Fernández): 16 paros en 28 años.

“Son 46 paros generales, de los cuales 30 se han hecho a cuatro presidentes no peronistas en apenas 14 años de gobierno. En cambio, hubo 16 paros generales a cinco presidentes peronistas, que cumplieron siete mandatos, en 28 años de gobierno. La desproporción es enorme”, destaca Bermolén. Para el autor, las cifras revelan un comportamiento sistemático: “Los sindicatos son hostiles con los gobiernos no peronistas y benévolos con los peronistas”.
El ranking de la conflictividad
Javier Milei, a 802 días de haber asumido, ya acumula cuatro paros generales. En términos de frecuencia, solo es superado por Fernando de la Rúa (una huelga cada 92 días) y Raúl Alfonsín (cada 157 días). Como contrapartida, el informe resalta un dato excepcional: “El único presidente que no tuvo ningún paro nacional fue Alberto Fernández”.
Bermolén también enfatiza la celeridad de la reacción sindical ante el actual esquema económico: “Apenas 45 días después de iniciado el gobierno de Javier Milei llevaron adelante el paro más rápido a un presidente constitucional de la Argentina. Eso es tan manifiesto que no admite discusión”.

La medida de fuerza actual, de 24 horas y sin movilización, se centra en las objeciones a la reforma laboral (vacaciones, indemnizaciones y servicios esenciales). Históricamente, el 74% de los paros se debió a críticas a la política económica, mientras que solo cuatro —incluyendo el actual— se motivaron específicamente por reformas de flexibilización laboral.
Otro dato atípico es la fecha. Febrero es un mes poco frecuente para estas medidas; el único antecedente desde el retorno de la democracia data del año 2000, también durante una discusión de leyes laborales bajo el mandato de De la Rúa.
“Transcurridos ya 26 meses de la gestión libertaria, Javier Milei envalentonado por los resultados electorales y la necesidad de marcar el ritmo de la agenda pública, asume el riesgo de la confrontación en un contexto de dificultades globales que estimulan el renacer de la conflictividad sindical”, concluye el informe.