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EDUCACIÓN PRIVADA

A un mes del inicio de clases, los colegios de Tucumán registran una matrícula más baja que otros años

La morosidad se incrementó en 2025. En el nivel secundario llega al 50%, porque confluyen factores pedagógicos y económicos de las familias. El caso de los jardines de infantes.

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Fernando StanichTendencia de noticias
02 feb, 2026 08:07 p. m. Actualizado: 02 feb, 2026 08:07 p. m. AR
A un mes del inicio de clases, los colegios de Tucumán registran una matrícula más baja que otros años

A un mes del inicio del ciclo lectivo en Tucumán, los colegios privados comienzan a delinear un escenario que genera preocupación en el sector. Los primeros relevamientos muestran que la matrícula se ubica por debajo de los niveles históricos, con una combinación de factores económicos, pedagógicos y demográficos que explican la situación.


En la provincia funcionan 267 colegios privados, que en conjunto concentran unos 110.000 alumnos. Sin embargo, a esta altura del calendario, la inscripción todavía no alcanzó los valores habituales. En el nivel primario, la matrícula ronda el 70%, mientras que en el secundario los registros son más bajos y oscilan entre el 40% y el 50%.


“Comparativamente, estamos alrededor de un 15% por debajo de lo que suele registrarse en esta época del año”, explicó Daniel Nacusse, delegado episcopal de Educación. Según detalló, uno de los principales condicionantes es la situación económica de las familias. “Durante diciembre muchos padres se concentraron en regularizar deudas, lo que postergó la confirmación de matrículas”, indicó.


Nacusse advirtió además sobre un mayor endeudamiento general. “Se nota poco margen en las tarjetas de crédito y muchos padres manifiestan que están pagando solo el mínimo o que no logran cubrir el total de los consumos”, señaló.


Desde la Asociación de Instituciones Privadas Educativas de Tucumán (Asipet), que nuclea a 72 colegios asociados -prácticamente la totalidad de los establecimientos privados no confesionales de la provincia-, su titular Ariel Torres coincidió en el diagnóstico y aportó datos concretos sobre la situación actual.


“Hoy estamos con un promedio cercano al 40%, tanto en lo que respecta a la morosidad como a la matrícula, especialmente en el nivel secundario”, afirmó Torres. Además, señaló una caída significativa en los niveles iniciales. “Hubo una baja muy marcada en los jardines de 3 y 4 años, algo que ya sabíamos que iba a ocurrir y que responde a una tendencia que va a continuar, vinculada a la disminución de la natalidad”, explicó.


En cuanto al movimiento administrativo, el titular de Asipet aclaró que recién comienzan a activarse las gestiones. “En estos días los colegios privados están reabriendo las administraciones. El calendario marca que la reincorporación formal es el 9, y todavía no hubo pago de sueldos, por lo que creemos que el verdadero movimiento va a comenzar después del día 10”, indicó.


“Por ahora, lo que se observa es que los padres se acercan a consultar cuánto deben y a interiorizarse sobre su situación, pero sin demasiadas definiciones. Somos optimistas en que a partir de la semana próxima empiece a verse una mayor regularización y confirmación de matrículas”, agregó.


Muchas materias para rendir

A los factores económicos se suma una cuestión pedagógica que impacta directamente en el nivel secundario. “Desde hace dos o tres años se observa un mayor número de materias pendientes entre los adolescentes, lo que dificulta la promoción en diciembre y termina repercutiendo en una matrícula más baja”, remarcó Nacusse.


Pese al contexto, desde el sector destacan que aún existe un grupo de familias que sostiene su compromiso con la educación. “Hay un núcleo de padres que valora la educación, participa activamente y acompaña los procesos escolares. Ese compromiso también se refleja en el cumplimiento de los pagos”, subrayó.


No obstante, también advirtió sobre un cambio en el clima social. “Hay un grupo más amplio de familias con las que es necesario fortalecer la alianza educativa. En muchos casos se demandan resultados inmediatos frente a situaciones cada vez más complejas, y eso se traduce en un menor compromiso, incluso en el sostenimiento de las cuotas”, alertó.


Otro punto sensible es la morosidad en los últimos años del secundario. “En los sextos años se registra una mora comparativamente más alta, muchas veces porque las familias priorizan los gastos vinculados a los eventos de cierre de ciclo”, comparó.


Con el inicio de clases cada vez más cerca, los colegios privados de Tucumán enfrentan semanas decisivas. En medio del calendario, deberán evaluar además si se solicita un incremento en el valor de las cuotas; en Buenos Aires, ayer la entidad que nuclea a los colegios pidió una actualización del 8,1% en los valores de las mensualidades. Vale recordar que en noviembre del año pasado, el Gobierno nacional dispuso la derogación del Decreto 2417/1993, una norma que durante más de tres décadas reguló el sistema de aranceles y la relación entre el Estado y los institutos de educación pública de gestión privada en la Argentina.


En Tucumán hay dos normativas puntuales que impiden a los dueños de los colegios privados aumentar los valores sin previa autorización del Gobierno. Se trata de la Disposición Nº 419/2023, que fija el mecanismo para la determinación de los aranceles máximos. Esta fórmula contempla los costos laborales, la cantidad de docentes y de alumnos en el establecimiento. También está vigente el decreto 2191 de 1993. Esta, en su artículo 111, fija que la Dirección de Enseñanza Privada determinará los aranceles máximos por categoría arancelaria de establecimientos, niveles y modalidades.


La Provincia también destina por mes unos $ 5.000 millones para subvencionar, en diferentes proporciones, a 143 de los 267 colegios que funcionan en Tucumán.

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