
Tucumán atraviesa un cambio rotundo en sus condiciones meteorológicas debido a la llegada de un frente que promete transformar el clima otoñal en un invierno anticipado. Este viernes 8 de mayo comenzó con una mínima de 9°C y un cielo mayormente cubierto que anticipa el fin de la racha de días templados en la región. Aunque durante la tarde la temperatura podría escalar hasta los 20°C, el alivio será apenas momentáneo frente al ingreso inminente de una masa de aire mucho más densa y hostil.
El escenario se volverá mucho más riguroso a partir del sábado, cuando se registre el ingreso de un refuerzo de aire polar. Este fenómeno meteorológico generará un desplome térmico que dejará máximas de apenas 10°C y traerá consigo la posibilidad de lluvias y lloviznas intermitentes en las zonas bajas. En las áreas de alta montaña que superan los 2.000 metros de altura, las condiciones están dadas para que se produzcan nevadas aisladas, un evento que podría dejar acumulaciones de hasta cuatro centímetros.
Según los registros proyectados, el domingo se perfila para ser la jornada más gélida de todo el 2026 hasta la fecha, con el termómetro tocando el suelo de los 4°C. La intensidad del frío obligará a extremar las medidas de cuidado en los hogares, especialmente respecto al uso responsable de la calefacción y la prevención de accidentes por monóxido de carbono. Se espera que el sol aparezca durante esa tarde facilitando un leve ascenso térmico, aunque la sensación general se mantendrá en niveles muy bajos.
El alivio térmico recién comenzará a manifestarse a partir del lunes, cuando el sistema de alta presión permita que las tardes recuperen su calidez habitual. Las proyecciones indican que la temperatura máxima volverá a subir de forma sostenida hasta alcanzar los 26°C, estableciendo un contraste marcado con el rigor del fin de semana. No obstante, es fundamental que los grupos de riesgo mantengan los cuidados pertinentes ante estas oscilaciones bruscas que afectan la salud respiratoria en todo el Jardín de la República.