
En medio de la controversia generada por un evento antivacunas realizado en el Congreso Nacional, que incluyó demostraciones pseudocientíficas y discursos cuestionables, el Ministerio de Salud de la Nación junto a 22 provincias –entre ellas Tucumán, con las excepciones de Buenos Aires y Formosa– emitieron un comunicado conjunto para defender la política de vacunación como una herramienta esencial de salud pública.
El evento que desató la reacción oficial se llevó a cabo el jueves en el Anexo de Diputados, organizado por la diputada del PRO por Chaco, Marilú Quiroz, y autorizado por el presidente de la Cámara, Martín Menem, pese a denuncias de legisladores por promover desinformación. Durante la jornada, oradores como la licenciada en biotecnología Lorena Diblasi presentaron a un hombre identificado como José Daniel Fabián, quien con el torso desnudo demostró supuestamente que objetos metálicos se adherían a su piel como efecto de la vacuna AstraZeneca contra el COVID-19, atribuyéndolo a una "magnetización". Diblasi afirmó: “Esto no es grasa en la piel, señoras y señores. A él no le sucedía esto. Y de esto no se habla. Me gustaría saber qué tienen para decir los médicos”. Otros expositores, como el oftalmólogo Oscar Botta de Médicos por la Verdad, disertaron sobre “Vacunas de calendario y autismo”, y Viviana Lens sobre “Víctimas ignoradas por el Estado: sangre de vacunados al microscopio”, generando indignación por la falta de sustento científico.

En respuesta a esta polémica, el comunicado conjunto del Ministerio de Salud de la Nación y las 22 provincias adherentes, incluyendo Tucumán, subraya la solidez del sistema de vacunación argentino. “Antes de ser incorporadas al Calendario, todas las vacunas atraviesan evaluaciones rigurosas que garantizan su calidad, seguridad y efectividad. Ese mismo estándar se mantiene a lo largo del tiempo mediante procesos permanentes de control y seguimiento”, señala el texto. Se destaca además que “la aplicación efectiva de las vacunas en todo el país es una responsabilidad compartida. Requiere del trabajo coordinado entre el Ministerio de Salud de la Nación, encargado de su adquisición y distribución, y las provincias y municipios, responsables de la vacunación de la población. El compromiso que asumimos es común, porque proteger a nuestros niños es la prioridad”.
Finalmente, el pronunciamiento concluye: “Ratificamos así nuestra convicción de que la vacunación es una política sanitaria indispensable, y reafirmamos nuestro compromiso federal para garantizar que cada persona acceda, de manera gratuita y oportuna, a todas las vacunas del Calendario”. Este respaldo unificado busca contrarrestar la desinformación y fortalecer la confianza en el programa nacional de inmunizaciones, en un contexto donde eventos como el del Congreso amenazan con erosionar logros sanitarios de relevancia.