
Noticias Argentinas difundió que Rusia advirtió que el despliegue de sistemas de armas ofensivas por parte de Japón en las islas fronterizas afecta la seguridad y la estabilidad regionales y constituye una grave amenaza para los países vecinos, según declaró la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zakharova.
La funcionaria afirmó que, según las observaciones de Moscú, Japón —“bajo las órdenes de Washington”— está transformando sistemáticamente estas islas, en particular Okinawa, en un puesto militar armado con sistemas no solo defensivos, sino también ofensivos.
Zakharova sostuvo que el “agresivo rumbo militarista” de Tokio y estas acciones “intensifican aún más las tensiones en el ámbito de la seguridad regional, plantean graves riesgos a los países vecinos y justifican una respuesta firme ante los planes específicos de Japón en esta área”.
Las declaraciones se dieron durante una conferencia de prensa, en respuesta a una consulta de la agencia Xinhua sobre las recientes medidas japonesas para desplegar misiles de mediano alcance en islas cercanas a la provincia china de Taiwán.
La portavoz recalcó que el despliegue de misiles estadounidenses de mediano alcance en dichas islas es “inaceptable”.
“Seguimos de cerca todas las declaraciones y acciones de los líderes japoneses en el contexto del proceso de remilitarización que han emprendido. Anteriormente, hemos llamado la atención reiteradamente sobre el impacto negativo de dicha política de Tokio en la estabilidad y la seguridad de nuestra región compartida”, señaló.
Agregó que, “a través de la vía diplomática —incluyendo la entrega de una nota pertinente por parte del ministerio—, hemos emitido una severa advertencia a Japón sobre que el despliegue de misiles de mediano alcance de fabricación estadounidense en su territorio es inaceptable, independientemente del pretexto, ya sea de forma permanente, temporal o de cualquier otra índole”.
Finalmente, Zakharova instó al Gobierno japonés, encabezado por la primera ministra Sanae Takaichi, a “retornar a los cimientos sobre los que se construyó el desarrollo pacífico de Japón tras la guerra”. Y concluyó: “Estos fundamentos están consagrados en los resultados de la Segunda Guerra Mundial, fundamentos que, lamentablemente —como nos vemos obligados a señalar una vez más—, aún no han sido plenamente reconocidos por Japón”.