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DOMINGO DE PASCUA

“Cristo ha resucitado”: el Papa León XIV celebró la Pascua ante miles de fieles y pidió paz para el mundo

El Pontífice presidió la misa en la Plaza de San Pedro y luego brindó el tradicional mensaje Urbi et Orbi, con un llamado a la esperanza y al fin de las guerras.

PorTendencia de noticias
05 abr, 2026 09:44 a. m. Actualizado: 05 abr, 2026 09:44 a. m. AR
“Cristo ha resucitado”: el Papa León XIV celebró la Pascua ante miles de fieles y pidió paz para el mundo

Fotos: Vatican Media.-

En el marco del Domingo de Pascua, el Papa León XIV presidió la misa central en la Plaza de San Pedro ante más de 50.000 fieles y peregrinos, en una celebración marcada por un mensaje de esperanza y un fuerte llamado a la paz en el mundo.


Durante su homilía, el Pontífice afirmó que “Cristo ha resucitado de entre los muertos y, con Él, también nosotros resucitamos a una vida nueva”, y remarcó que “el poder de la muerte no es el destino último de nuestra vida”.


En su mensaje, destacó que la Pascua representa “un nuevo comienzo” y una oportunidad para renovar la esperanza, incluso en un contexto marcado por conflictos, injusticias y sufrimiento en distintas partes del mundo.


“El Señor está vivo y permanece con nosotros”, expresó, al tiempo que llamó a no dejarse vencer por la desesperanza y a confiar en la fuerza de la vida que surge incluso en medio de la oscuridad.


El Papa también hizo referencia a las dificultades cotidianas y al dolor que atraviesan muchas personas. “La muerte nos amenaza dentro y fuera, en las injusticias, en la violencia, en el sufrimiento de los más débiles”, señaló, al advertir sobre la necesidad de sostener la esperanza en tiempos de crisis.


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El mensaje Urbi et Orbi: un llamado a la paz


Tras la celebración eucarística, el Pontífice impartió el tradicional mensaje “Urbi et Orbi” desde el balcón central de la Basílica de San Pedro, donde volvió a poner el foco en la situación internacional y pidió el cese de los conflictos.


“Que quienes empuñan las armas las depongan. Que quienes tienen el poder de desatar guerras elijan la paz”, expresó, en un llamado directo a los líderes mundiales.

En ese sentido, subrayó que la paz no puede construirse desde la imposición, sino desde el diálogo. “No una paz forjada por la fuerza, sino por el encuentro”, sostuvo.


El Papa advirtió además sobre el riesgo de la indiferencia frente al sufrimiento. “Nos estamos acostumbrando a la violencia, nos volvemos indiferentes ante la muerte de miles de personas”, señaló, al tiempo que llamó a una “conversión a la paz” que nazca desde el corazón de cada persona.


Finalmente, el Pontífice invitó a los fieles y a toda la comunidad internacional a comprometerse activamente en la construcción de una sociedad más justa. “Cristo, nuestra Pascua, nos bendiga y conceda su paz al mundo entero”, concluyó.


La jornada cerró con la tradicional bendición apostólica y el saludo en distintos idiomas, en una de las celebraciones más significativas del calendario cristiano, que vuelve a poner en el centro el mensaje de la vida, la esperanza y la paz.


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