
El principal responsable, Elías Daniel Argüello Soria, fue hallado culpable de los delitos de trata de personas con fines de explotación laboral y reducción a la servidumbre. La organización, denominada Dimensión Cielo, operaba inicialmente en Tucumán y luego se trasladó a Córdoba, donde captaba a personas emocionalmente vulnerables mediante promesas de contención espiritual y vida comunitaria, para luego aislarlas de su entorno familiar y limitar su autonomía.
Durante el juicio, se acreditó que Elías Daniel Argüello Soria ejercía un control absoluto sobre las víctimas, tomando todas las decisiones productivas y personales mientras imponía cambios de identidad y restricciones físicas. Junto a él, Daiana Felisa Herrera, Ricardo Matías Mercado y Marcos Matías Burini fueron sentenciados a 4 años de prisión como partícipes secundarios, mientras que Maximiliano David Mercado resultó absuelto luego de que el Ministerio Público Fiscal desistiera de la acusación en su contra.
El tribunal dispuso además una reparación económica para las víctimas, estableciendo indemnizaciones que ascienden a más de 80 millones de pesos en total entre los distintos casos reconocidos. Este fallo busca no solo sancionar el accionar delictivo de la cúpula de Dimensión Cielo, sino también brindar una compensación por los daños sufridos a raíz de la explotación laboral y el sometimiento a dinámicas de violencia ejercidas bajo el pretexto de una fe religiosa.
La investigación, originada a partir de denuncias anónimas, dejó al descubierto el funcionamiento de una estructura que utilizaba redes sociales y contenidos digitales para captar personas mediante la manipulación psicológica. La condena marca el cierre de un proceso judicial que permitió desmantelar el entramado de poder de Elías Daniel Argüello Soria y sus colaboradores, quienes gestionaban actividades productivas, como la venta de panificados, utilizando el trabajo forzoso de quienes ingresaban a la supuesta comunidad en busca de ayuda.