
La Compañía Azucarera Los Balcanes puso en marcha la zafra 2026 en el ingenio La Florida, en una jornada que combinó tradición, actividad productiva y definiciones sobre la coyuntura del sector sucroalcoholero en Tucumán. El acto incluyó una misa, la bendición de herramientas y frutos, y discursos atravesados por reclamos hacia el Gobierno nacional.
La ceremonia religiosa estuvo encabezada por el arzobispo Carlos Sánchez, quien centró su mensaje en el valor del trabajo, la fe y la esperanza. En un contexto de llovizna sobre el predio industrial, también hubo una oración dedicada a las víctimas del reciente temporal que afectó a la provincia.
Luego se desarrolló el acto central con la participación de autoridades, industriales, trabajadores y referentes de la actividad. El secretario de Producción de Tucumán, Eduardo Castro, destacó el peso estratégico del sector azucarero en la economía provincial y nacional. “La zafra es mucho más que el inicio de una campaña industrial: es la expresión del trabajo, la inversión y la confianza en la producción”, sostuvo.

El funcionario remarcó además que la agroindustria azucarera genera más de 50.000 empleos en Tucumán y produce cerca del 65% del azúcar del país, consolidándose como uno de los pilares de la economía regional.
Por su parte, el presidente de la compañía, Jorge Rocchia Ferro, valoró el crecimiento sostenido del grupo y las inversiones en curso. “Hoy tenemos más de 2.300 personas trabajando y seguimos invirtiendo para producir más alcohol, más energía y mejorar la eficiencia”, afirmó. También subrayó la necesidad de acuerdos dentro de la cadena productiva para alcanzar precios que permitan sostener la actividad.

El discurso más crítico llegó de la vicepresidenta de Los Balcanes, Catalina Lonac, quien cuestionó la falta de políticas estables para el sector y reclamó mayor federalismo. “Si el azúcar no tiene precio y el alcohol tampoco, ¿cómo vamos a hacer las inversiones?”, planteó. Además, expresó su malestar por lo que definió como un trato desigual hacia el interior productivo: “Estoy cansada de sentirme la hija no querida de este país”.
Durante su intervención, Lonac también definió a la zafra como “un acto de fe” y puso en valor el esfuerzo colectivo de quienes integran la actividad. “No somos un número en una planilla, somos familias, historia y cultura del trabajo”, afirmó.

El acto contó con la presencia de dirigentes políticos, representantes de entidades empresarias, organismos técnicos y referentes del sector cañero, en una convocatoria que reflejó la relevancia de la actividad para Tucumán. Desde la empresa adelantaron que este miércoles se realizará un segundo inicio de zafra en el ingenio Cruz Alta, también perteneciente al grupo, con una ceremonia similar.